miércoles, 14 de abril de 2010

manifiesto personal (4) ¡Que viva la República!

Yo también tuve anoche un sueño, no iba a dejar solo a Martin.

Soñé que los nuevos republicanos (no entender recientes por nuevos, que uno lleva ya sus décadas en esto) no intentábamos fundar un partido, otro partido para la sopa.

Los partidos están en la base de la corrupción de la democracia. Para mí los partidos políticos se han convertido en un nuevo despotismo ilustrado, aunque no tengamos más remedio que asumirlos, por ahora. Los partidos políticos, concebidos como lo que ahora son (y que no pueden ser aquí y ahora), representan, como la monarquía y como la religión, anacronismos del pasado, entidades innecesarias, tuteladores indeseados. Allá ellos con su pasado. Nosotros solo trabajamos para el futuro.

Soñé que la opción republicana se convertía en la articulación necesaria de un movimiento popular. De vecinos, de Ciudadanos, de descontentos, de masas. Un movimiento de Acción creado desde los pueblos, las asociaciones vecinales, los centros de trabajo, las agrupaciones de parados, los campesinos expoliados y descontentos. De abajo arriba. Un Movimiento de Acción por la República. Un MAR. Soñé que este sábado nos juntábamos para fundar un MAR. El MAR. Para iniciar el camino A POR EL MAR, que cantaba Aute.

Y soñé que teníamos claro que nuestro principal objetivo es ser el apellido de cualquier acto, organización espontánea o inducida, reunión, ateneo, asamblea o movilización de ciudadanos libres que persigan objetivos justos. El movimiento sindicalista, el movimiento en torno a la economía social, los movimientos por la memoria histórica, el movimiento feminista, los movimientos ecologistas, el movimiento okupa; el movimiento contra el paro, la pobreza y la marginación; los movimientos por la profundización democrática y los derechos humanos; el movimiento estudiantil; el movimiento antimilitarista; el movimiento en torno a papeles para todos..., todos ellos y cualquier otro llevan o deben llevar nuestro apellido, porque con todos coincidiremos de partida en la búsqueda de la dignidad, en la lucha contra la opresión del capital y la corrupción de la monarquía y por un futuro de justicia y libertad para todos, y a todos ellos ofreceremos perspectiva política, coordinación y alternativas unitarias.

Soñé también, por último, que éramos capaces de hacer frente ya a este reto histórico y que, para ello, nos centrábamos en dotar a nuestro movimiento de unos objetivos claros, concisos y concretos que constituyan la síntesis del marco político y del trasfondo ideológico del mismo. Para lo cuál, a modo de avance, éstas eran mis propuestas:

- Lucha frontal contra cualquier corrupción. Del Rey abajo, ninguno.
- Por la Renta Básica universal, fuerte y para iguales, a la que propongo redefinir como RBR, (Renta Básica Republicana).
- Estado laico pleno. Denuncia del Concordato. El que quiera religión, que se la pague.
- Educación en los valores ciudadanos de dignidad y respeto a todos los niveles de enseñanza..
- Depuración de reponsabilidades de la dictadura franquista. Reestructuración de la judicatura. Memoria Histórica.
- España, República de estados.

Se trata de encontrar objetivos claros, sencillos, comprensibles y directos y de que den un paso adelante para pelear por ellos gentes honradas que asuman públicamente esa condición y adopten medidas de control para que no dejen de serlo mientras sirvan a los ciudadanos mediante la total transparencia de sus cuentas, personales y de la organización.

Ya que hemos mencionado una canción de Aute, me gustaría recordar sus últimos versos:

El mar nos está esperando
a poco tiempo del sueño,
sólo es cuestión de unos pasos,
ésos que reprime el miedo.

Vayamos pues a abrazarlo
como un amante que vuelve
de un tiempo que nos robaron,
ése que nos pertenece.

A por el mar,
a por el mar que ya se adivina,
a por el mar,
a por el mar, promesa y semilla
de libertad,
a por el mar, a por el mar.

jueves, 8 de abril de 2010

presuntamente

- A este Garzón habría que quitarle de en medio de una vez por todas. ¡Qué se ha creído, atacando al Partido!, dijo uno.
- Y con lo mal que instruye..., ahora lo de Gürtel y antes lo del Santander, por no hablar de la jodida memoria histórica, añadió Toya. ¡Qué peligro!
- ¡Bah!, sois unos exageraos. Os agobiáis enseguida. A ese tipo me lo mandabais a mí y no dejo de él ni los huesos. Lo suyo es pacotilla. Lo que pasa es que faltan cojones..., concluyó su hermano.

Presuntamente podría haber tenido lugar una conversación como ésta hace algún tiempo, o no, probablemente en algún pub del barrio del Niño Jesús donde los hijos del antiguo periodista y crítico taurino de ABC pasaron su infancia y juventud. ¡Qué recuerdos! ¡Qué tiempos aquellos!

- Se podría hablar con los de Manos Limpias para la denuncia, que le tienen unas ganas...
- Les conozco. Hemos colaborado algunas veces con ellos desde la Fundación* o con la hermandad del Valle de los Caídos, no lo recuerdo bien. Y en los papeles contra la Ley de la Memoria Histórica. Ese Miguel es un gran tipo, ya de cuando Fuerza Nueva. Le vi el otro día en la presentación del libro de Pío Moa.
- A qué vendrá tanto mirar al pasado en vez de al futuro, como dijo el líder.
- Si le denunciaran, además, tengo el razonamiento perfecto para que la querella sea admitida a trámite. Escuchad y disfrutad: "Esta sala, sin valorar ni prejuzgar lo sucedido, entiende que no se dan las condiciones para rechazar la admisión a trámite de esta querella", ya que "lo afirmado en la querella no es algo que, ab initio, pueda considerarse ajeno al tipo penal de prevaricación, al menos como hipótesis que no se advierte sea ni absurda ni irracional". No me negaréis que ahí entra todo...

Grandes risotadas podrían haber acogido, presuntamente, tan supino golpe de ingenio.

- Además, hasta soy capaz de quedarme en mi sala con el juicio siempre y cuando, claro está, no entre a valorar el fondo de la instrucción para no incurrir en prejuicio contaminante. ¡Yo! ¿Prejuicios yo!

Presuntamente las risotadas se incrementaron exponencialmente ante la salida de tono del magistrado del Supremo.

-¡Qué gracioso eres cuando te pones, Adolfito, qué golpes tienes! -le reiría su hermana.


A veces, la imaginación me juega malas pasadas y me da por soñar cosas imposibles como ésta. ¿Quien podría creer en la existencia de una maquinación como ésta para acabar con el molesto Garzón? ¿En qué cabeza cabe sospechar siquiera que la subdirectora del periódico que más ha acosado a este juez hable de él con su hermano, juez del Supremo y del CGPJ a propuesta del PP? ¿O que este mismo juez comente la hipótesis de una querella con alguno de sus correligionarios? No es posible tanta vileza, que podría hasta ser tachada, presuntamente, de conspiración. Decididamente, voy a hacérmela mirar.

Pero, si yo fuera Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), no dudaría en presentar querella contra los magistrados Varela y Prego por prevaricación y como ofendido y afectado, tal y como sugiere desde El País Bonifacio de la Cuadra. Por si acaso, porque podría ser que también dicha querella fuera admitida a trámite con idéntico argumento que el que, en mi sueño, sirvió para sentar a Garzón en el banquillo.

Y si fuera tu, amado seguidor minoritario de esta página, me leería de cabo a rabo el contenido de este link para ver si, una noche, sueñas algo parecido al sueño que aquí he contado.

Todo sea dicho, desde luego y mejorando lo presente, presuntamente.


* Fundación para la Defensa de la Nación Española.

lunes, 5 de abril de 2010

manifiesto personal (3). Corrupción

Del Rey abajo, ninguno. Debería el monarca explicar el modo en que su familia ha accedido, en poco más de 30 años, al control sobre una de las mayores fortunas del país cuando accedió graciosamente al cargo con una mano delante y otra atrás, con su familia viviendo poco menos que de la implicación caritativa de los pocos monárquicos fieles con que contaba su padre en el exilio portugués. Antes de volver a ser un ciudadano como cualquiera, esta aclaración se la debe al conjunto del pueblo a quien dice servir. Y, de ahí para abajo...

La dinámica de partidos, y más aún cuando se pretende reducirla a un cómodo bipartidismo alternativo, está en el origen ideológico de la corrupción al desnaturalizar la función pública de los gobernantes ya que es el Partido quien les coloca en el puesto y ante quien deben responder de su gestión, nunca ante el pueblo soberano que les vota. De modo que, puesto que la existencia de los partidos políticos resulta inevitable (además de que agruparse sea un derecho inalienable), lo que habrá que variar es la dinámica electoral encaminándola hacia la responsabilidad personal en listas abiertas. Que cada cargo electo responda por sí mismo ante sus electores debe estar en la base de una democracia moderna, ni tutelada ni delegada. No es la panacea universal, desde luego, pero convendréis conmigo en que este enfoque dificulta la dependencia de la cosa pública del control partidista, que es de lo que se trata si pretendemos evitar la desnaturalización de todo el proceso político. Mi propuesta, así pues, pasaría por la reforma absoluta de la Ley electoral, la desaparición de las perversiones correctoras de la Ley d'Hont y la representatividad y responsabilidad individual. Ahí lo dejo.

Respecto a la gestión del dinero público, me planteo como imprescindibles dos alternativas de control que me parecen necesarias frente a la corrupción generalizada (no me refiero aquí a la anecdótica que salpica de vez en cuando la prensa o las judicaturas, sino a la sistemática y más profunda que afecta al conjunto del uso del dinero público). La publicidad de todo contrato entre el sector público y el privado, sustanciable mediante la publicación obligatoria (en la web de cada organismo público) de todos y cada uno de los elementos que intervienen en la gestión de cualquier contrato público/privado (convocatoria, pliegos de condiciones, propuestas, criterios de selección...) y la imposición de la copia doble de toda la documentación que cada Ayuntamiento, Comunidad, Ministerio o Partido Político debería remitir a un organismo unificado de control potenciado entre los ya existentes o creado exprofeso, plenamente informatizado y con sistemas de información cruzada que permitan a cualquier ciudadano analizar de forma pormenorizada toda la información disponible.

Un objetivo irrenunciable del republicanismo moderno en España debe ser acabar con la corrupción imperante en esta monarquía, restablecer la dignidad en la función pública e imponer los criterios de plena transparencia y absoluta limpieza en todos los ámbitos de gestión del dinero de todos.

miércoles, 31 de marzo de 2010

el avatar real

Siempre he dicho que la imaginación se queda corta ante la realidad. Que se lo pregunten a los dongria kondh, que habitan las colinas de Niyamgiri (en el estado indio de Orissa) hasta ahora, al menos, en comunión con la naturaleza y la tierra de sus montañas que les abastece de todo cuanto desean. Así fue hasta que detectaron bauxita en las entrañas de su montaña mágica y la multinacional inglesa Vedanta instaló en la llanura cercana una explotación que obtendrá más de mil millones de dólares de material arrasando con todo lo que se menea. Avatar, ¿os suena?

Interesa enterarse a fondo de lo que pretende hacer Survival y secundar las acciones que promueve para evitar la pérdida irreparable de toda una forma de vida. Si por mí fuera, me encantaría lanzar un mensaje a todos los hackers del mundo de buena voluntad para hacerle sentir a Vedanta el amargo sabor de su propia medicina.

No he tenido más remedio que interrumpir momentáneamente mi serial republicano, por la cosa de las prioridades. Ved este vídeo y decidme si no era lo oportuno.



Si tras este vídeo deseáis ver el original de diez minutos, aquí os dejo el enlace.

domingo, 28 de marzo de 2010

manifiesto personal (2). ¿Qué?

Se me ocurre que una alternativa republicana no puede, por coherencia, entrar en el mismo saco de lo ya existente. Ni en el nombre, ni en su estructura, ni en su organización, ni en la elección de sus representantes, ni en su régimen interno deberá aproximarse ni de lejos a lo que la gente entiende por un partido político. Ser uno más en la sopa de letras es igual a credibilidad cero. Y con mucha razón, ya que los políticos son parte de los problemas que combatimos, por lo que cualquier opción que pretenda afrontar esta situación para servir realmente al pueblo del que surge deberá diferenciarse con total claridad de lo precedente.

No se trata de lo que hicieron en Cataluña apareciendo desnudos en los carteles electorales, desde luego. Nuestro proyecto no es una pose, sino que representa y da la voz a una realidad dolorosa. La de tanta gente que, bien a su pesar, se siente harta de los políticos profesionales, de su gestión, sus componendas y su corrupción, de que defiendan con iguales argumentos una cosa que su contraria, de su ineficacia, de sus peleas intestinas, de su total desapego de la verdad, la realidad, la solidaridad y la justicia. Aunque justo sea preguntarse si es posible evitar algo que parece encontrarse en lo más profundo de la naturaleza humana, no es menos cierto que se podrán cortocircuitar tantos desatinos siempre que todos los cargos y puestos de responsabilidad interna sean asumidos colectivamente y que las responsabilidades públicas, cuando las hubiera, se supeditaran al control general mediante la asunción unas normas claras y precisas. ¿Que una organización así es imposible? Que se lo pregunten al millón y medio de brasileños que se organizan así en el MST. Ellos tienen una respuesta: es posible.

- Nombre. Me gustaría que la organización republicana a la que me refiero se llamara algo así como Movimiento de Acción por la República (MAR, qué bien suena, a por el mar, a por el mar que ya se adivina...) y que se organizara internamente mediante comisiones de trabajo y organismos de representación (no de dirección) colectivos.

- A los cargos públicos, con el carné en la boca. Declaración pública de bienes propios y familiares. Obligación de comunicar cualquier alteración de patrimonio a partir de unos mínimos. Separación inmediata del puesto si no se cumplen estas normas. Inhibición de familiares directos para el acceso a otros cargos. Temporalidad concreta e irrevocable. En fin, estas cosillas que permitan devolver la confianza de la gente en quienes en verdad les representan (auténticos servidores públicos) y no les gobiernan, que podrían complementarse con medidas muy del agrado del respetable, como uso obligatorio del vehículo propio o del transporte colectivo, control de los gastos de representación, no admitir regalos, salarios decentes (con un máximo relacionado con el salario mínimo), medidas todas ellas tendentes a dotar de respetabilidad y honorabilidad a un colectivo tan degradado como el de los "políticos para aprovecharse de la gente".

- Coordinación interna. Mediante comisiones o comités de base en pueblos, barrios y centros de trabajo, coordinados horizontalmente en zonas concretas y verticalmente mediante juntas de delegados controladas periódicamente por una asamblea general de zona.

Ya luego sigo, si eso, y me vendría bien discutir aportaciones ajenas, que este tema es muy gordo.

jueves, 25 de marzo de 2010

manifiesto personal (1)

Cada mañana, canturreo el himno mientras riego. Sé que no es por la música, pero se me está disparando la hierbabuena, el perejil se me arrebata y florece la tomatera diminuta a la vez que reverdecen las hijas del aloe que ya daba por perdidas. Será la primavera, pero me gusta el Himno de Riego, aunque sólo sea por el juego de palabras, y la tricolor en abril me parece un bello trapo que me pone el alma tierna, así que no creo que quepa considerarme ni que me podáis considerar un republicano romántico.

Tras los diez años vividos del siglo XXI de nuestra Era y aquí, en España, soy republicano hasta las cachas por otros variopintos motivos. Es más, hasta considero, si me apuráis, que el ideario republicano es la única opción real que a fecha de hoy podría desenredar la desesperanza galopante de nuestro pueblo, devolverle la ilusión por un futuro mejor, acabar con la crisis (de paso) y abrir de golpe el portón de la esperanza en esta sociedad nuestra que mastica demasiada irritación y que anda tan sobrada de desilusiones, absorta en la aparente ineptitud de su clase política (digo aparente porque es a esa ineptitud a lo que en verdad juegan), que se abochorna ante las patochadas de sus jueces, desencantada frente a la corrupción consentida, harta de pagar con su vida, y su paro, y su creciente miseria la desvergüenza de los mismos especuladores financieros que luego se tapan las vergüenzas con el dinero público...

Podría seguir pero me paro a respirar y salgo a la ventana y aprovecho la contaminación cero que me regala el Atlántico mientras las máquinas municipales varean la playa para los turistas de semanasanta, respiro hondo hasta oxigenar las ideas de urgencia que se agolpan en mi cabeza para poderlas contar aquí con cierta eficacia, antes de volver a sentarme al ordenata y desentrañarlas más fluidas y claras...

Aunque no sea santo de mi devoción, me estoy leyendo El Asedio del Reverte, acaso porque Cádiz me queda tan cerca, y al hilo de tan extenso relato repleto de verborrea y complacientes auto-citas me quedo con las andanzas de aquellos Argüelles, Mejía Lequerica o Capmany en las entrañas del Oratorio de San Felipe Neri pariendo La Pepa y a lo mejor es por eso por lo que se me ha exaltado la vena constituyente y me he puesto a pensar en que una auténtica alternativa republicana, capaz de aglutinar tantos sentimientos larvados de justicia e igualdad, de sobrevolar y sobrepasar las evidentes miserias de una clase política partidista y obsoleta -a la que el pueblo coloca en las encuestas como el tercer (o segundo) principal problema que hay en España- podría ser, debería ser en este mismo momento, afirmo, para los que pensamos en clave de futuro a pesar de la edad, uno de esos objetivos vitales que revisten la capa solemne de las opciones históricas.

Me propongo, desde esta muy humilde tribuna silenciosa, ir desgranando poco a poco en qué debería consistir, a mi manera de ver las cosas, esta opción alternativa.

domingo, 21 de marzo de 2010

marujas naturales

No es que yo haya ido con demasiada frecuencia a un spa, pero algún que otro circuito había caído de este lado el otro día, cuando por circunstancias de la vida me vi un buen rato con el agua al cuello, disfrutando como un enano de los chorros a presión que te dejan la musculatura como una bayeta, supuestamente tonificados aunque, en realidad, agotados por la emulación del ejercicio en que consiste en esencia la cosa del aire a presión golpeando inmisericorde tus pellejos. La vida ya me había colocado varias veces en alguno de esos hoteles con derecho a remojón y hasta en uno por las europas, qué recuerdos, en que el personal recibía en pelotas los beneficios del chorrito, así que tras el duchazo reglamentario me introduje circunspecto en las aguas con cierto aire, lo confieso, de sabelotodo.

En esas andaba, feliz como una lombriz, minuciosamente dedicado a lo mío y experimentando hasta qué punto una eyección vertical harto potente puede lograr, si la diriges al lugar apropiado léase posaderas, que experimentes algo muy parecido a la gravedad cero, andaba en esas, decía, sin vergüenza ninguna, cuando llegó la marabunta. Eran ocho, o diez, mujeronas enormes, locales, abundantes en carnes y grasas al por mayor, risueñas, talluditas, calzadas en oscuros bañadores enterizos cortados por el mismo patrón, hablando, riendo a carcajadas e intercambiando experiencias todas a la vez, acompañadas de un par de varones canosos con aspecto campesino cuyo avergonzado silencio contrastaba con la extroversión circundante. La religioso quietud con el que los hasta entonces escasos clientes disfrutábamos ensimismados de las camas de microburbujas y los cuellos de cisne había saltado en mil pedazos ante la naturalidad de tanta maruja ocupando el jet de alta presión o los asientos de relax con masaje lumbar envolvente.

Luego, estando yo en la sauna en compañía de una centroeuropea en bolas y su supuesto marido en gayumbos multicolores, hicieron su entrada tres de las miembras de la marabunta, charlando de sus cosas eso sí, con un evidente descenso en la emisión de decibelios que se agradecía infinito en receptáculo tan cerrado y ya de por sí agobiante. Apenas dedicaron una discreta y breve mirada a las vergüenzas de la nudista, se sentaron y, las cabezas a la altura del depilado sexo de la señora, continuaron con sus cosas como si nada, pareciéndoles aquello lo más normal del mundo. Luego, cuando salieron, las vi en el igloo frotándose hielo por la cara, los brazos y las piernas antes de pasar de nuevo por la ducha.

Fue entonces cuando me dio por pensar complacido en la naturalidad con que nuestro pueblo, tan reprimido tras una larga dictadura pacata y plena de condenas al escándalo y el pecado, tan castigado por las impertinentes proclamas contra el sexto desde púlpitos y confesionarios, tan amenazado por las victorianas ostentadoras de la imposición de las buenas costumbres, ha ido asumiendo lo nuevo, disfrutando con un hedonismo sereno y envidiable de las cosas buenas del progreso, contemplando con normalidad las costumbres de los otros, incorporándose al siglo XXI como si no hubieran hecho otra cosa en la vida.

Salí del agua, coño, más contento que unas pascuas aunque arrugado como una pasa. Aquellas marujas naturales me habían alegrado la mañana.

martes, 16 de marzo de 2010

pájaros contra escopetas

Disparan con bala los pájaros contra Garzón, una vez más aunque pueda también ser delito sugerir la existencia de una conspiración. Es tan solo casualidad, ¡qué casualidad!, todos a una en varios sucesivos frentes y un único objetivo final, las idénticas montañas nevadas en el Olimpo donde fuera a parar en su día el caso Naseiro reventando de una tacada la escopeta y la Justicia (a finales de los 90, el caso fue archivado al declararse nulas las escuchas que aportaban el grueso de las pruebas contra el diputado popular José Luis Sanchís y el administrador Rosendo Naseiro) y mostrando el camino por el que el PP conduce sus deslices financieros, léase los visibles.

Una regla de tres sencilla a más no poder. El Partido controla la Justicia, veámonos en los tribunales, conduzcamos luego la causa hacia las jurisdicciones más que amigas porque, además, para el caso de algún magistrado díscolo o directamente no domeñable, tenemos otra receta que pasa por su eliminación física o química. Así lo hicimos en Valencia sin que nadie se rasgara las vestiduras, así lo haremos en Madrid con vieiras, castros y robledanos, que para eso es nuestra la mariscada. Y tampoco nos preocupa algún revolcón en Salas intermedias porque siempre nos quedará el Supremo de las rencillas.

Lo peor es que a la pujanza de esta caricatura de Justicia han contribuido por igual tanto el PP como el PSOE, aunque el primero les haya ganado la partida desde el aznarato por goleada. Disponemos de un tercer estamento absolutamente ajeno a la independencia que proclama, mediatizado, manipulador, manipulable y connivente con el Poder propio de esos países en los que la dignidad no pasa de ser el nombre de una Avenida.

Si supiera dibujar, pintaría a la justicia española, la de la balanza, inclinándola descaradamente con el dedo, la venda de cachirulo y guiñándole un ojo a los poderosos sin disimulo alguno, ante unos ciudadanos, periodistas, escritores, artistas que, ellos sí, llevan, todos, los ojos vendados.

lunes, 15 de marzo de 2010

sin luz

Un poco al hilo del anterior post en el que divagaba acerca de los frutos de las dependencias, caigo en la cuenta de la mayor de todas, la de la electricidad, a través de las peripecias que están viviendo en algunos pueblos de Gerona los habitantes privados de ella por culpa tanto de la nieve como de la eficaz inoperancia de la compañía abastecedora. Sospecho que nuestro pomposo primer mundo evoluciona a través de la dependencia, que evolución y dependencia son magnitudes extrapolables cuyo grado de inanidad hemos conseguido con tesón que sea idéntico, condenándonos consecuentemente a engordar para morir.

Como a todo cerdo le alcanza su San Martín, así nuestra civilización morirá de dependencia, acuchillada en la garganta por su propia necedad y sangrada hasta el vacío por la ambición cegata y prepotente, aunque dudo, por abundar en este cochino ejemplo, que los frutos de esta matanza sirvan para alimentar a nadie. No da la tierra quemada para mucha gula.

Los habitantes de estos pueblos gerundenses, por atisbar una luz de esperanza (vela, que no bombilla), aportan con su comportamiento solidario ante la adversidad una respuesta ilusionante. El retorno al sentido colectivo de la vida, la aportación del cada uno para beneficio de todos, la unión, la decisión colectiva y la compañía mutua están resultando ser el único antídoto eficaz contra la bíblica plaga aneléctrica que asola sus vidas como la pertinaz nevada hizo con sus campos.

Tal vez si nuestra sociedad supiera tomar ejemplo de su respuesta, la cosa no estaría perdida del todo.

jueves, 11 de marzo de 2010

perdidos

Cuando los que somos ya talluditos escuchamos o leemos comentarios de la gente joven acerca de su dependencia del móvil, es habitual esbozar una media sonrisa de superioridad, algo de medio lado, evocando sin duda nuestra infancia y juventud desprovistos de estos infernales aparatejos, aunque me temo que también nosotros, a su edad, dependíamos de algo, no sé, de la misa diaria, de las medias perlé de Maripili, del capellán de la OJE o de los tebeos de Piel de Lobo.

Ignoro los grados que alcanzaron vuestras dependencias juveniles pero yo recuerdo las mías, disimuladas quizás por la piadosa pátina del tiempo, como más amables y menos tragicómicas que las que aprecio en tantos granulosos movildependientes que me cruzo por la calle o en las grandes superficies. Me temo, sospecho, que muchos de entre ellos son ya, ahora mismo, incapaces de concebir siquiera un mundo sin teléfonos móviles, una vida exclusivamente anclada en la realidad más cercana y asequible sin la ansiada irrupción por sorpresa de cualquiera de los numerosos agentes externos (antes les llamábamos amigos y cuando llamaban por teléfono a casa nuestros padres fruncían el ceño porque a su entender ocupábamos su espacio exclusivo) que les permitan extraerse de esa cotidianeidad que tan mal llevan.

No sé por qué nos conducimos con esa superioridad sobre su dependencia, además, cuando nosotros mismos, al menos los tecnológicamente aggiornados, dependemos más de los ordenadores que un tuno de su guitarra o un mago de su chistera. Como náufragos a destiempo, trajinamos con el portátil hasta para ir de visita, no sea que se tercie enseñar a traición las fotos de la escapada a Ruanda-Burundi y no las tengamos a mano cuando a la ocasión la pintan calva. Al menos, no me negaréis que quien más quien menos las lleva en un pendrive por si las moscas, junto a las últimas de la niña en su curso de verano en Escocia.

Para ilustrar lo cual os dejo con esta peliculita que me envió un amigo y que espero que entendáis aunque vuestra segunda lengua no haya sido el francés. À tout à l'heure.

miércoles, 10 de marzo de 2010

del hombrecillo miserable

Se puede ser de derechas, faltaría más. O más estrecho que el Reglamento de la Guardia Civil, como decía mi amigo Villarín. Yo mismo, que me siento y resumo de izquierdas, aunque cada vez sepa menos qué es lo que tal posición entraña, puedo considerar a Zapatero un gobernante caótico y determinadas acciones de su gobierno como incoherentes o directamente no asumibles, sin que a nadie (espero) se le caigan los anillos, lo mismo que me es dado manifestar mi más profundo desagrado por los modos de ejercer la oposición desde el PP, incluyendo entre ellos el inaceptable amasijo de espúreos intereses que están cocinando desde las más altas esferas de la judicatura española para concluir con la anulación del caso Gurtel por medio tanto de campañas de desinformación dignas del mejor alumno de Goebels como del abuso de poder (judicial, se supone). Ya nos encargaremos en su momento de ponerle el cascabel a ese gato, que hoy no va por ahí la cosa.

Cualquiera puede ser, pensar o manifestar cualquier cosa, digo, en el libre ejercicio del albedrío libre. Hasta los políticos (que son los que viven de ello) pueden darse por incluidos en este libérrimo abanico. Concedámosles la condición de seres humanos, en un alarde de magnificencia que nunca agradecerán.

Lo único que no acepto, ni en política ni en cualquier otro aspecto de la vida, ni me parece asumible desde ninguna ubicación del espectro ideológico, es la baja catadura, la ruindad malencarada, la chulería gansteril de salón de bailongo, la mezquindad amoral, esa desvergonzada actitud que ostenta un patán maleducado para el que todo vale, si lo hace él.

Lo siento, pero ni si yo fuera de derechas (que podría ser, faltaría más, que decíamos al principio) podría asumir ser representado ni en mis ideas ni en mis aspiraciones políticas por ese hombrecillo insufrible, rencoroso, desvergonzado y prepotente que responde al nombre de José María Aznar. El del bolígrafo en el escote de una periodista incómoda. El de la peineta pública. El de la foto de las Azores. El que no se arrepiente nunca de nada.

Hay que ser abyecto para sonreir así con más de un millón de muertos a tus espaldas.

lunes, 8 de marzo de 2010

el tiempo de los diuréticos

Conviene explicar que, para este escribiente con larga tradición en la teoría marxista, es habitual anunciar y concluir que las ideas (las suyas) provienen de la materia. Vamos, que es la cruda realidad la que está en el origen del pensamiento, que para algo la cosa estaba basada en el materialismo dialéctico. Sé que puede parecer retorcido, incluso estoy seguro de que lo es, pero traigo estos prolegómenos filosóficos porque vienen a cuento, a modo de muletilla, para explicaros el porqué de mi vuelta al ruedo, tan añorada por tan pocos.

La culpa fue del diurético.

Ignoro si estáis al corriente de los efectos del Seguril, pero por si se diera el caso de que vuestra ignorancia al respective no os permitiera entender el trasfondo (por otro lado evidente) de la cuestión que me ocupa, básteos saber que desde que te tomas la pastillita pasas dos o tres horas visitando regularmente el despacho del señor Roca a toda prisa porque te meas por la pata abajo. Es de lo que se trata, añadiré, ya que este medicamento te lo suelen recetar cuando, por hache o por be o por tacañería ancestral de animal reflejo retienes más líquido del que debieras, de modo que en estos casos llega la química en tu auxilio de la mano de Paco, el médico de la Seguridad Social, a facilitar manu militari su inmediata expulsión convirtiendo el vaciado sistemático de la vejiga en imperativo categórico. Y líbrete el cielo de saltarte o retrasar una sola de éstas periódicas convocatorias porque nada hay más doloroso (y vergonzoso, añadiré) que mear y no echar gota, que tal es la poética de la retención de orina.

Si no conocíais lo dicho, o lo conocierais sólo por experiencia ajena, seguro que también ignoráis que hay que tomar esta dichosa medicina en ayunas para mejor incrementar su efecto, cosa que servidor hace sistemáticamente cada mañana en cuanto se amanece, lo que representa un espacio obligado de permanencia en casa, un no salir que podría convertirse desde luego en una siesta del borreguito (aunque a salto de mata) pero que yo he preferido derivar hacia otras formas de ocio creativo entre las que se incluye escribir este y otros blogs a modo de particular interpretación de este "tiempo de cerezas" que la vida ha querido proporcionarme cual impasse creativo.

El renacimiento de este blog, se debe, así pues, a los diuréticos.

Definitivamente, a modo de corolario, puede afirmarse entonces que queda demostrado que, al menos en este caso, las ideas aquí expuestas provienen de las materias..., fecales.