jueves, 17 de marzo de 2011

responsabilidad criminal

Hoy, que todos hablan sobre las centrales nucleares, quiero hacerlo acerca de la responsabilidad criminal de los gobiernos que las han adoptado, desarrollado y mantenido contra viento y marea, y de los gobiernos que las adoptan, desarrollan y mantienen en una época en la que la Madre Tierra está demostrando de forma irrefutable que no soporta más agresiones y que su respuesta, en las más variadas formas y gamas (temperatura global, desertización, capa de ozono, huracanes, tempestades, movimientos sísmicos, tsunamis...) aparece definitivamente con virulencia in crescendo ante nuestra bobalicona y permisiva mirada. La Tierra, paradigma del equilibrio, se resiente de las infinitas agresiones recibidas y castiga sin piedad a los culpables, aunque siempre paguen más los más débiles. En el caso de las centrales nucleares, la soberbia de considerar domeñables procesos de extrema violencia per se obtiene como resultado la nefasta paradoja del que construye en su casa una bomba inestable, dispuesta a explotar tras cualquier click, y deja a los niños jugar alrededor sin precaverlos del peligro que les acecha: la catástrofe.

El gobierno japonés ha cometido sistemáticamente y a sabiendas la brutal inconsciencia de construir centrales nucleares sobre fallas geológicas conocidas y potencialmente activas en terremotos, tan habituales en el archipiélago como todos sabemos, permitiendo edificarlas con sistemas de protección anti-sísmica diseñados para movimientos sísmicos de mucha menor escala de los previsibles. Año tras año, ha hecho oídos sordos a la multitud de incidentes que auguraban la cada vez mayor posibilidad de una catástrofe similar a la que ahora ha ocurrido, entendiendo y deseando que no llegue a alcanzar las cotas de holocausto que los más pesimistas presienten y auguran. Ya en 2007, hace cuatro años, The Sunday Times del 21 de julio publicaba una crónica de su corresponsal en la que, tras un terremoto de fuerza 6.8, alertaba acerca de las previsibles posibilidades de una tragedia sin límites. "La central de Hamaoka, declaró Mitsuhei Murata, antiguo diplomático y profesor de la Tokai Gakuen University, enfrenta a Japón con el más grande de sus riesgos: la combinación de un terremoto con un desastre nuclear" (las negritas son mías), publicaba el rotativo.

En el artículo de gatopardo (escuela de periodistas documentados del que reproduzco el enlace), se realiza además un histórico que demuestra que, desde 1999, la Madre Tierra está mandando a los japoneses mensajes de baja intensidad que auguran, ante la irresponsable y criminal ceguera de sus gobiernos y dirigentes, catástrofes como la que ahora por desgracia les afecta. Mientras tanto, aquí, en España, surgen como de milagro y abundan las voces de los minimizadores, léase cómplices, de estas barbaries potenciales, lo que permite interpretar, sin duda, las razones por las que las nucleares son las empresas que más millones dedican al capítulo de "información". Dinero tapa peligro. Pero, como bien afirma Ignacio Fontes en los entresijos de su espléndido estupidiario nacional, "La industria nuclear gastándose millones en corromper voluntades, voces y plumas y viene la tierra, carraspea (Earth quake) y a hacer puñetas toda la propaganda".

6 comentarios:

Adrian Vogel dijo...

Excelente artículo Antonio. Y muy bueno el enlace al Sunday Times. Muy revelador. Ahora bien la afirmación de Fontes sobre que la propaganda se va a hacer puñetas, mucho me temo que va a ser que no. Y espero equivocarme. Pero de momento ya vienen cargados de nuevos argumentos (y me niego a reproducirlos para no alimentar a la bestia).

Antonio Perea dijo...

Formidable, Piera, tiene que haber algún modo de que podamos tener en casa agua caliente y luz sin una bomba de relojería en el cuarto de baño. Lo cierto es que la oportunidad (inoportunidad) del maremoto ha querido que el colapso se produzca en el mismísimo momento en que el lobby pro-nuclear y sus gobiernos de cámara se estaban viniendo arriba “gracias” al incremento de los precios del crudo. Ahora toca, al hilo del pánico mundial, la revisión electoralista –allá donde haya elecciones, que no en todos los países atómicos las hay- de los planes nucleares. Pero en cuanto los titulares de prensa se olviden de Japón el lobby volverá a la carga, porque es mucha la pasta que hay en juego. Nos convencerán de que “la radiactividad no es radiactiva”, seguro.

Gatopardo dijo...

Copio:

"JAPON-NUCLEAR: AIEA HABIA ADVERTIDO POR FALLAS, WIKILEAKS


"LONDRES, 16 (ANSA) - La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) había advertido a Japón en diciembre de 2008 que sus plantas nucleares no estaban preparadas para hacer frente a poderosos terremotos, según documentos del sitio Wikileaks publicados hoy.
De acuerdo a los informes, dados a conocer por el periódico Daily Telegraph, un funcionario de la AIEA advirtió a Tokio que las plantas nucleares japonesas estaban "desactualizadas" y terremotos de grandes magnitudes podrían presentar "serios problemas".
El Gobierno japonés prometió mejorar la seguridad de sus plantas nucleares, pero finalmente no lo hizo.
La planta de Fukushima sólo estaba preparada para soportar un terremoto de 7 grados en la escala de Ritcher, y no de 9 como el ocurrido el viernes pasado. El cable diplomático de la Embajada estadounidense en Tokio cita a un experto de la AIEA que expresaba preocupaciones por la situación en las plantas nucleares japonesas, al indicar que estas sólo habían sido actualizadas tres veces en los últimos 35 años. (ANSA). MRZ
16/03/2011 18:39"

http://www.ansa.it/ansalatina/notizie/rubriche/mundo/20110316183935233711.html

Y hablando de otra cosa:

Díganos qué adobo le pone a las labores de Tabacalera para definirnos a los cuates zapatistas de Gatopardo como "escuela de periodistas documentados".

¡Panzá a reir nos hemos dado!

Gracias por la intención.

María dijo...

Me sumo al anterior comentarista: Excelente entrada.
Los enlaces voy a visitarlos para completar tu visión.

Saludos

Antonio Piera dijo...

Me alegra vuestra risa, cuates, que es ya la mía. Si supiérais lo que escriben el 98 por ciento de quienes se llaman a sí mismos periodistas...

Javy dijo...

No hay que olvidar la doble infoxicación. Por un lado, la verborragia del Partido de los Tertulianos (PdT) y por otro, el secretismo de los Partidos que hemos votado la Ciudadanía.

Afortunadamente, hay blogs como éste que arrojan un poco de luz sobre esta situación.