miércoles, 13 de julio de 2011

ha llegado carta

"En Madrid a 12 de julio de 2011
Querido/a socio/a,
1.- Aceptar la renuncia de D. Eduardo Bautista García, relevándole de todos sus cargos en la Sociedad General de Autores y Editores y entidades filiales, quedando sujeto a las investigaciones en curso.
2.- Asumir, provisionalmente, la Junta Directiva todas las funciones ejecutivas de la entidad.
3.- Delegar en una Comisión rectora la dirección y supervisión de la gestión diaria de la organización hasta la conformación del Consejo de Dirección, designando como Presidente de la misma a un gestor externo e independiente que asuma las máximas funciones ejecutivas previstas en los Estatutos al Presidente del Consejo de Dirección. Tal designación, que ha sido ya acordado por la Junta, se comunicará en los próximos días.
4.- La Comisión Rectora iniciará inmediatamente una investigación interna encomendada a un Académico, externo e imparcial, con las más amplias facultades para examinar cualquier tipo de documentación. Su informe servirá no sólo para depurar las responsabilidades incurridas, sino para proponer un Código de Buen Gobierno que evite las concentraciones de poder. El informe se entregará a la Audiencia Nacional una vez terminado.
5.- Articular iniciativas para la renovación de la SGAE con la misión de examinar la totalidad de sus actividades y consultar con los socios las reformas estatutarias pertinentes para incrementar la democracia y transparencia, tendiendo puentes a todas las candidaturas participantes en el proceso electoral.
6.- Nombrar al Patronato de la Fundación y los órganos de Gobierno de Arteria con plenas facultades para la reforma integral de todas sus actividades. En este Consejo se integrará a miembros de todos los colectivos a fin de ampliar la reflexión a la mayor base social y consensuar un programa que goce del apoyo mayoritario de los socios. Las funciones ejecutivas en Fundación y Arteria las asumirá igualmente la misma persona designada por la Junta.
7.- La Junta Directiva quiere manifestar su agradecimiento a D. Eduardo Bautista y expresar la mayor confianza en su honorabilidad.
Un cordial saludo."

Se han dado prisa. Recién terminada la reunión y ya tenía la carta en el buzón del amail, aunque la magia electrónica no me impide ver que la habían redactado de antemano. Al estilo de la casa. Todo previsto y calculado, adobado y preparado, para engañarle a usted. ¡Qué bien!, lavaremos en casa los calostros y luego, unos polvos. De talco y a seguir que son dos días, mientras el general afila su defensa en la trastienda dispuesto a reeditar una entrada triunfal en cuanto las condiciones lo permitan. Que lo permitirán, porque para eso ha quedado intacta la estructura "legal" del aparato, al parecer no afectada por el virus de la renuncia, acaso por la consabida excusa de la obediencia debida. Esos mismos responsables legales que orquestaron e hicieron posibles todos los atropellos de la SDAE, que bendijeron cada maniobra, que arrinconaron a la oposición con argucias de leguleyo, esos colaboradores necesarios que han perseguido con saña a los incumplidores de un canon ladrón que ya es ilegal pero que lo fue siempre..., esos mismos se van de rositas, como si no hubieran roto un plato.

Tampoco se pone en duda la propia composición de una Junta surgida de la trampa y la maniobra, dándola por hecho. Algunas migajas para la oposición y vamos a tomarnos unas cañas hasta que pase la marea, aquí, tan a gustito. Ni una brizna de ética, ni una fugaz sombra de autocrítica. Hemos nombrado a un tipo consensuado para el paripé, pero nos lo callamos hasta ver el efecto de esta papela y, si cuela, seguimos con el plan. Que no es otro que trabajar para que la vida siga igual aunque, si hay que retocar algo, se retoca y ya está, que hemos venido para quedarnos. Mientras los autores y trabajadores de la cultura se preguntan cosas, nosotros tenemos las respuestas.

Mientras tanto, aquí tenéis, en bandeja de plata, la cabeza del Bautista.