domingo, 7 de marzo de 2010

de vuelta

De nada suele servir enfrentarse a uno mismo. Toda pretensión de imponer la voluntad al cuerpo está condenada al fracaso. Mi cuerpo no estaba por la labor de escribir, por mucho que a mi voluntad esa certeza le cayera como un jarro de agua fría. ¡Qué tozuda es siempre la realidad, cohones, dirían por aquí!

Estos pensamientos acerca de la disparidad o el desacuerdo entre las dos zonas maestras de una persona, que antes me desconcertaban, me resultan ahora gratificantes. Esta disociación entre intenciones y logros me parece digna del más minucioso estudio, realizado siempre desde la simpatía hacia ella y nunca desde el rencor, porque la verdad es que me está entusiasmando comprobar lo muy independiente de las veleidades de mi mente que se muestra mi cuerpo y presenciar en primera fila cómo se alza orgulloso frente a la antes feroz dictadura del pensamiento imponiendo sus secretos designios a las pretensiones totalitarias del criterio. Hasta disfruto íntimamente la manera en que se burla de él, muy cachazuda, muy aragonesa..., chufla, chufla, que como no te apartes tu...

Así que me es dado anunciar en esta sala, tan vacía ahora que de ella sólo me vuelve el eco, huera como el ojo de un tuerto, que a mi estación material le acaba de dar por abrir las espitas y me ha puesto en vereda, de golpe y sin avisar, no sólo en este vuestro blog de siempre sino también, a la vez, con alguno más como éste sobre una de mis pasiones nada secretas, otro en preparación acerca de mi nueva tierra, léase Rota, e incluso otros posibles de los que hablaremos luego o, como dice el Mota, mañana.

Desde luego, éste es que no hace nada a medias.

4 comentarios:

arranz dijo...

Me alegro de veras verte aparecer por estos canales y felicito te por esa página futbolera amena y rigurosa.

Oyana dijo...

Ay, Antonio, cómo te entiendo!... uno quiere escribir, hacer cosas, reparar la puerta que se rompió, etc., y el cuerpo te dice que no y es que no.
Me alegro un montón. A ver si puedes darme la receta de hacia dónde hay que dirigirse para abrir las espitas y se me abren a mi, que ando muy necesitada. Espero que no dejes este blog porque, aunque me encanta leerte, el futbol no es lo mío y prefiero verte aquí. Te auguro, sin embargo, mucho éxito bloggero porque el futbol tiene muchos adeptos ¿o son adictos? (asola, asuela...He copiado mil veces la palabra como castigo a mi ignorancia) y además, escribes de maravilla. Un beso

Adrian Vogel dijo...

Me alegra mucho este retorno por partida doble, en "stereo".

nata dijo...

disociao, reunío, como sea, pero qué alegría de nuevo por aquí. y qué elegante luce vd. caballero.

beso.