jueves, 8 de abril de 2010

presuntamente

- A este Garzón habría que quitarle de en medio de una vez por todas. ¡Qué se ha creído, atacando al Partido!, dijo uno.
- Y con lo mal que instruye..., ahora lo de Gürtel y antes lo del Santander, por no hablar de la jodida memoria histórica, añadió Toya. ¡Qué peligro!
- ¡Bah!, sois unos exageraos. Os agobiáis enseguida. A ese tipo me lo mandabais a mí y no dejo de él ni los huesos. Lo suyo es pacotilla. Lo que pasa es que faltan cojones..., concluyó su hermano.

Presuntamente podría haber tenido lugar una conversación como ésta hace algún tiempo, o no, probablemente en algún pub del barrio del Niño Jesús donde los hijos del antiguo periodista y crítico taurino de ABC pasaron su infancia y juventud. ¡Qué recuerdos! ¡Qué tiempos aquellos!

- Se podría hablar con los de Manos Limpias para la denuncia, que le tienen unas ganas...
- Les conozco. Hemos colaborado algunas veces con ellos desde la Fundación* o con la hermandad del Valle de los Caídos, no lo recuerdo bien. Y en los papeles contra la Ley de la Memoria Histórica. Ese Miguel es un gran tipo, ya de cuando Fuerza Nueva. Le vi el otro día en la presentación del libro de Pío Moa.
- A qué vendrá tanto mirar al pasado en vez de al futuro, como dijo el líder.
- Si le denunciaran, además, tengo el razonamiento perfecto para que la querella sea admitida a trámite. Escuchad y disfrutad: "Esta sala, sin valorar ni prejuzgar lo sucedido, entiende que no se dan las condiciones para rechazar la admisión a trámite de esta querella", ya que "lo afirmado en la querella no es algo que, ab initio, pueda considerarse ajeno al tipo penal de prevaricación, al menos como hipótesis que no se advierte sea ni absurda ni irracional". No me negaréis que ahí entra todo...

Grandes risotadas podrían haber acogido, presuntamente, tan supino golpe de ingenio.

- Además, hasta soy capaz de quedarme en mi sala con el juicio siempre y cuando, claro está, no entre a valorar el fondo de la instrucción para no incurrir en prejuicio contaminante. ¡Yo! ¿Prejuicios yo!

Presuntamente las risotadas se incrementaron exponencialmente ante la salida de tono del magistrado del Supremo.

-¡Qué gracioso eres cuando te pones, Adolfito, qué golpes tienes! -le reiría su hermana.


A veces, la imaginación me juega malas pasadas y me da por soñar cosas imposibles como ésta. ¿Quien podría creer en la existencia de una maquinación como ésta para acabar con el molesto Garzón? ¿En qué cabeza cabe sospechar siquiera que la subdirectora del periódico que más ha acosado a este juez hable de él con su hermano, juez del Supremo y del CGPJ a propuesta del PP? ¿O que este mismo juez comente la hipótesis de una querella con alguno de sus correligionarios? No es posible tanta vileza, que podría hasta ser tachada, presuntamente, de conspiración. Decididamente, voy a hacérmela mirar.

Pero, si yo fuera Emilio Silva, presidente de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH), no dudaría en presentar querella contra los magistrados Varela y Prego por prevaricación y como ofendido y afectado, tal y como sugiere desde El País Bonifacio de la Cuadra. Por si acaso, porque podría ser que también dicha querella fuera admitida a trámite con idéntico argumento que el que, en mi sueño, sirvió para sentar a Garzón en el banquillo.

Y si fuera tu, amado seguidor minoritario de esta página, me leería de cabo a rabo el contenido de este link para ver si, una noche, sueñas algo parecido al sueño que aquí he contado.

Todo sea dicho, desde luego y mejorando lo presente, presuntamente.


* Fundación para la Defensa de la Nación Española.