miércoles, 25 de abril de 2012

de coronas, sosias y retrocesos

Acabo de realizar un montaje made in photoshop tomando como base un genial chiste de El Roto aparecido hoy, creo. Como me apetece mucho que lo disfrutéis, abordo esta entrada que será un poco miscelánea, cosa que no me convence pero que a veces responde mejor que otra cosa a las necesidades concretas de mi deseo de expresarme, que no otra cosa origina esta sana costumbre de parir un blog de cuando en vez, creo yo, que dar rienda suelta a cuanto se agolpa en las circunvoluciones con más ganas de visitar el exterior que los espermatozoides de Woody Allen en aquella loca película. Nadie está haciendo más por la República que el rey y la familia real en pleno. En una especie de suicidio estructural del que solo encuentro precedentes cohetáneos en el de toda la Izquierda Unida andaluza hipotecando su futuro por un quítame allá un sillón, el monarca y sus adláteres se empeñan día tras día en demostrarnos a todos los españoles que sobran. La progresiva aparición de correos electrónicos hechos públicos para defender su causa por parte del que fuera socio de Urdangarín, un tal Torres que no tiene nada que ver con el que le dio la puntilla ayer al Barça, va empañando cada vez más la figura de un monarca que, al parecer, tuvo mucho más que ver con las corruptelas multimillonarias de su yerno que lo que la posición oficial de la casa ha admitido (obsérvese que la fecha del email sitúa los favores de la corona en 2007, cuando se manifestó que desde el año anterior habíase reconvenido al yernísimo para que dejara de meter la mano en la cazuela). Como ese correo habrá un montón, que hay en este mundo raro quien colecciona cualquier cosa. Como decía mi admirado Gila, alguien ha engañado a alguien, alguno es cómplice de algo... Yo, que soy republicano hasta la médula, probablemente por la razón más simple del mundo -no admito que ningún nacido de mujer sea superior a nadie por muy alta que sea su cuna- me alegro de cada traspiés del rey, no tanto de los que fracturan caderas sino de los que le aclaran a la gente del pueblo la verdadera naturaleza de este señor cuya biografía real deberíamos conocer con pelos y señales, que hay de todo y en enorme abundancia.

Otra cosa que me abruma es que acabo de descubrir que tengo un sosias. Imaginaos cuál no sería mi sorpresa cuando, contemplando un vídeo de la última manifestación republicana de Madrid, me veo a mí mismo saltando, gritando consignas a voz en cuello y manifestándome, tricolor al cuello y chaqueta granate de punto, coleta y barbas, cuando precisamente ese 14 de abril rondaban mis huesos por Osuna, cubriendo para Crónica Popular la asamblea de disconformes con la dirección (entendida la palabra en las dos acepciones principales) de la IU andaluza. Acohonao estoy desde que lo ví. Ahora entiendo que me lleguen multas por exceso de velocidad, piquetes descontrolados y tropelías varias de las que hasta el momento ignoraba la procedencia (hay que aprovechar la coyuntura, ¿no?). Seguro que eran actividades perniciosas de mi sosias, a mí que me registren. Si creéis que exagero, contempladme entre el minuto 1:30 y el 2:37 de este vídeo, justo detrás del entrevistado Cayo Lara. Hasta mi amada esposa se confiesa perturbada por el siniestro parecido, hasta el punto que sé que se pregunta, aunque no me lo diga, si siempre que hemos yacido juntos era realmente yo su contrincante: "No es posible que la tengas tan diferente de una vez a otra", añade para sí más leña al fuego.



En cuanto a retrocesos, ¿qué os voy a decir del de IU Andalucía? A mi entender, el tránsito desde considerar como un genuino representante del capitalismo de corte neoliberal al PSOE contrincante (P$O€, escribían) a hacerse amiguitos del alma de Griñán y su cohorte extendiéndole certificado de izquierdas, toma ya, a quienes han iniciado la Reforma Laboral, alterado la Constitución a demanda de la Banca, maestros de-sastre en recortes merkelianos al llamado Estado del Bienestar, no le va a traer a la coalición más que desgracias. Esta ceremonia de la confusión mediante la que prolongan el engaño de considerar a quienes de socialistas solo tienen el nombre como un partido de izquierdas les acabará pasando factura, más pronto que tarde, pero no solo a ellos, sino a tantos otros, como yo mismo, que depositamos la confianza del voto en sus compromisos con los de abajo. A cambio, el plato de lentejas ha tomado la forma de un Acuerdo inconcreto e indefinido, sin apenas plazos ni garantías, con una enumeración de leyes que lo mismo pueden defender ocho que ochenta y una larga lista de intenciones que podría firmar sin despeinarse el mismísimo Arenas. La coalición, que sé de buena tinta tuvo en sus manos sacar adelante un limpio proceso de unidad de los de abajo que tomara cuerpo en una alternativa unitaria controlada por la ciudadanía capaz de hacer frente "de verdad" al neoliberalismo que nos invade (ver documento abajo, largo pero jugoso), despreció finalmente esta posibilidad, eligió el vuelo libre y se entrega ahora, con armas y bagajes, al posibilismo de la política oficial, esa misma que nos sacó a la calle a tantos de nosotros al grito unánime de QUE NO NOS REPRESENTAN. Lo siento, pero -a mi entender- Valderas ha llevado a su gente al suicidio como alternativa, él y el PCA sabrán por qué. La Unidad