viernes, 19 de abril de 2013

pasando página


Basta con darte una vuelta por las webs de los bancos o por las especializadas en asuntos inmobiliarios para encontrar avisos como éste que me acaban de enviar desde idealista.com que dice así: “Hola, los bancos ofrecen actualmente la oportunidad de comprar un piso nuevo, barato y con unas condiciones ventajosas. Te presentamos una selección de pisos a estrenar de bancos por menos de 40.000 euros. Descubre en el siguiente link los 26 pisos nuevos de banco más baratos de España”. No voy a copiaros el enlace, desde luego, pero me llama la atención esta cruel paradoja que cualquiera puede encontrar también en los tablones de anuncios de su oficina bancaria.

Desde que estalló oficialmente la crisis, en 2008, los mismos bancos que ofrecen ahora supuestas bicocas a bajo precio han ejecutado del orden de 200.000 desahucios, que se dice pronto. Doscientas mil familias a la calle, más de medio millón de seres humanos obligados a buscarse la vida sin el techo que habían estado pagando con sus dineros hasta que las tropelías financieras de esos mismos bancos llevaron a la ruina a tantas empresas prendidas con alfileres que dejaron a millones de españoles en el paro.

Culpables de nada, expulsados a mandobles del paraíso del consumo en que creían estar viviendo hasta entonces, las espaldas marcadas de por vida por las flamígeras espadas del insensible justiciero de turno, insultados y vilipendiados por unos irresponsables sinvergüenzas que les acusaban de haber vivido por encima de sus posibilidades, valiente sarcasmo, tomaron sus escasos enseres y se han refugiado donde han podido, en buena parte compartiendo miserias con la generosidad de familiares y compañeros que se lo ven venir también de un momento al otro.

Por su parte, tras ejecutar su gloriosa manera de entender la justicia, la banca sigue negociando con la vivienda de las personas. Como si no hubiera pasado nada.