viernes, 9 de enero de 2009

el fenómeno mediático

Hay centenares de comentarios y opiniones en la red y los periódicos acerca de las opiniones del insufrible sobre Obama y el "previsible desastre económico" de los Estados Unidos bajo su presidencia (que hace falta tenerlos cuadrados para lanzar estos presagios mientras el mundo entero está pagando en carne la deshonesta gestión de su predecesor, el Bush de las Azores), pero resulta que todos ellos, o al menos todos los que he podido comprobar, y han sido unos cuantos, se basan en la nota que al respecto emitió Europa Press. Ninguno se ha tomado la molestia de comprar la revista (3,50€ del ala) para cotejarla pero, lo que es peor, no hay manera de leerla al completo en Internet, o yo no he sido capaz de encontrarla en toda la mañana. Hasta tal punto que muchos piensan que la entrevista apareció en la edición internacional (la fetén) de la citada revista y así lo comentan (los hay que hablan incluso de posibles errores de traducción) cuando lo cierto es que esta tan mentada entrevista fue publicada en la edición española de Vanity Fair y realizada por su directora, Lourdes Garzón, quien por cierto no lo está haciendo nada mal. Como anécdota os comentaré que en la edición americana de la misma fecha, con idéntica portada, el entrevistado es Robert Murdoch, el jefe de Aznar, y no su irritante pupilo.

Ahora nos sale la FAES con un comunicado en el que su presidente impenitente amenaza con acciones legales a los que le acusen de racismo a partir de su desafortunado apelativo de "exotismo histórico" dedicado al acceso de un hombre negro a la Casa Blanca. Lástima que a pesar de tales amenazas no haya en su manifiesto ningún desmentido de esa adjetivación. Ya parece habitual que el expresidente utilice la Fundación que preside para dirimir asuntos que atañen exclusivamente a su persona, en una confusión característica de los personajes totalitarios. Hace que una organización supuestamente cultural le sirva de correa de trasmisión para sus combates privados contra, por ejemplo, el vicesecretario general del PSOE, Pepiño Blanco, e imagino por tanto que cuando se refiere a sus asesores legales hablará de los de la Fundación, a la que por cierto el Gobierno del mismo PSOE ha subvencionado en 2008 con unos 4 millones de euros de nada (nada mejor que el dinero del Estado para defender el neoliberalismo, entiéndase la paradoja). Así se explican los espléndidos resultados económicos de su empresa Famaztella SL, si los gastos inherentes a su objeto social son asumidos por otros. (Por cierto, que hace falta ser hortera de bolera para llamar a una empresa con un acrónimo familia-aznar-botella tan horroroso, aunque luego, al leer la cifra de beneficios netos del año, donde pone más de 300.000, se te pase el mal trago).

Lo de la FAES es que no tiene desperdicio, empezando por su clasificación. Por curiosidad me he dado un paseo por el Protectorado de Fundaciones Culturales del Ministerio de la Cosa, donde al parecer deben figurar todas, al menos si quieren llamarse así, y resulta que la susodicha no figura en el Directorio de Fundaciones a fecha 2 de junio 2008. Lo mismo figuran en otro sitio, agradeceré cualquier información al respecto, pero ni están en ese directorio ni, por consiguiente, tienen derecho a denominarse Fundación según el texto de introducción de la normativa. Otra pregunta que se me viene al coco es cómo puede el mismo Ministerio de Cultura subvencionar con 2.860.000€ el año pasado a una autodenominada Fundación que no figura registrada en su propio Directorio y que lleva sin hacer pública su Memoria desde 2005.

Cosas veredes, pero morro...

7 comentarios:

Más claro, agua dijo...

Y teniendo tan a mano a Aznar, ¿qué necesidad había de sacar en portada a la Kate esa?...

FAES no es una fundación, es una unidad de destino en lo universal, que lo sepas, lo asimiles y le rindas pleitesía... Amén ;-)

RGAlmazán dijo...

D. Antonio esto es una bomba. Si no está registrada no es legal y si no es legal no puede recibir subvenciones.
Voy a ver si saco tiempo e investigo. Me parece algo increible. Y francamente (el adverbio no ha sido a propósito) no sé qué es peor, si que la maneje Aznar o que el gobierno se plegue y le suelte ese pastizal.

Salud y República

oyana dijo...

Sábado, 11 am. Acabo de desayunar y me han entrado ganar de vomitar. Hay cosas que vivimos ignorando para que no se nos revuelvan las tripas, pero escritas así, tal cual, remueven el alma. Seré antigua, pero ha venido a mi cabeza que el Lute se pasó años en la cárcel por robar una gallina y este señor, anda por ahí, de rositas.
Debe estar verde de envidia y de rabia hacia Obama que, además de presidente, es guapo y exótico y el pobre Ansar carece de esas tres cualidades y de muchísimas más (de casi todas más).

Si la Faes no es una Fundación legalizada deberíamos salir a la calle a manifestarnos o hacer algo ¿no?

Me voy de rebajas a ver si se me pasa el mal trago.

Gustavo dijo...

P'a exótico Aznar: no negaréis que es como una reliquia digna de un museo; es el último macho ibérico franquista. Habría que embalsamarlo, momiicarlo y llevarlo al museo de historia natural: reliquia del pasado-¡¡presente!!

oyana dijo...

Genial idea, Gustavo! Todo eso, en vida ¿no? Me parece fantástico.

__MARÍA__ dijo...

Hablar del borrico de Azn... es que hay que tener ganas.
Y dedicarle un post, más ganas aún.
Hay quien está deseando que llegue otra vez la ínclita derecha a gobernar en Españññña una, grande y liebre, digo libre... que me he equivocado.
¡Anda ya!

Antonio Piera dijo...

Don Eduardo, en Democracia creo que hasta las unidades de destino en lo universal tienen que pasar por la ventanilla, corríjame si me equivoco.

Téngame al corriente de sus investigaciones, que yo prometo hacer lo mismo, don Rafael. Ah!, y felicidades por si cuasipremio de Las ideas, que me acabo de enterar.

Oyana, hay que tener cuidado con lo que se lee con el desayuno, que luego pasa lo que pasa. Frente a las cosas gordas de verdad, este asunto y el enanito que lo protagoniza no son más que una anécdota, por mucho que le repatee a nuestra María.

Gustavo, ¿no crees que este mundo sería mejor sin la momia?