lunes, 9 de mayo de 2011

lunes de resaca

Tiene esta santa tierra que me acoge algunas costumbres y modos que me desconciertan, pero a los que les voy cogiendo el tranquillo poco a poco. Una de las cuales se cumple hoy mismo, como testimonian las calles desiertas y los comercios cerrados en un lunes que parecía lectivo a todos los efectos mirando el calendario. ¿A qué se debe esta deserción general, que ha afectado hasta los estancos y las grandes superficies, gracias a la cual me he tenido que buscar la vida para complementar el maravilloso gazpachito sobrao de Patty con algo más sólido que las regañás que a trocitos echo a navegar por el rojizo mar de sabor intenso y rumores de comino? Acabáramos, ayer terminó la Feria y hoy es lunes de resaca, fiesta obligada de guardar para todos quienes celebraron con excesos estos cuatro días de rebujitos y bailongo hasta las mil, es decir de gran parte de los aguerridos habitantes de esta villa que presentaban hoy bajo sus ojos las moradas bolsas que lo atestiguan.

Ayer, que era el día del caballo en el ferial, se dieron la paliza mis cohabitantes montando jacos y jacas a lomo o trepados en engalanados carros, aunque me pienso que, en rigor, este día de anuencia colectiva debería permitir el reposo más a los animales que a la jinetería. Los cuatro días, sin embargo, fatigaron hasta la extenuación a los que son padres recientes, ellos y ellas, que aquí nadie se salva. Bien cansado es para los progenitores llevar a los nenes a los cacharritos, que es como por estos lares bautiza el personal a las atracciones feriales infantiles, pese a que por su precio, tres euros la más barata, bien podrían llamarles cacharrazos y quedarse tan panchos. ¡Qué bonita palabra, síntesis de su naturaleza mecánica y su familiar propósito! Salta y corre, va y vuelve la incansable progenie inasequible al desaliento e insensible al rictus de hartazgo apenas disimulado de sus más próximos parientes, un día tras otro y así los cuatro de Feria, que "esto no está pagao" -como me decía mi amiga Luci, madre de dos pequeñas fieras- mientras los y las adolestontas se ponen como motos en los coches de choque y en esas terroríficas maquinarias de caídas libres, giros dislocados y traslaciones violentas con que ahora se martirizan y divierten entre sonoras risotadas. Sigamos subiendo la cuesta que, como decía Serrat, aquí en mi pueblo se acabó la Fiesta.

2 comentarios:

María dijo...

Cuando yo era una integrante de la masa laboral, me encantaban los lunes de resaca, y habría querido que fueran también martes de resaca, miércoles...y si acaso trabajar el jueves y el viernes y mucho es, jeje.
Podías haberte llegado a Chipi que está al lado y con las tiendas todas abiertas.

Saludos

Anónimo dijo...

Buenas tardes autoctono!!!!!! si si,entre zambombás, carnavales,ferias, al rocio a lo de las yeguas, baños en la playita,
pescaitos, de tintilla ni hablar,
sois mas de aqui que yo!!!!!
Yo por Santiago,maravilloso por cierto, y vosotros de cashondeito pishita.
Ala a seguir asi y pronto a la romeria del santo patron.
un saludo y buen camino.
S.I.