lunes, 14 de abril de 2008

ucronía republicana

Estuve anoche viendo en la sexta el programa que presentaba Mamen Mendizábal titulado Viva la República. Lo cierto es que a estas alturas una ucronía como ésta debería resultar lo más normal del mundo en un sistema democrático, pero sospecho que algunas imágenes pueden haber levantado ronchas en los sectores más conservadores y recalcitrantes de esta sociedad tartaja, que avanza a saltos y retrocede igual, porque hace de la discontinuidad virtud.

Una sociedad en la que los avances en la igualdad de la mujer, constatables al menos formalmente en el nuevo Gobierno socialista, se ven reflejados de inmediato en las actitudes y logros particulares de las mujeres en su vivir de cada día y, de inmediato también, en la airada y criminal reacción de los sectores más refractarios a estos cambios y que se traduce en agresiones y asesinatos machistas en aumento (no tengo cifras, pero lo sospecho) en lo que se ha venido en llamar violencia de género o violencia sexual y que yo llamaría violencia reaccionaria. Tampoco se constatan estas actitudes igualitarias en las empresas, que siguen considerando a la mujer mano de obra más barata que el hombre, pero eso es harina de otro costal, del de la pasta sin ir más lejos.

El programa, en conjunto, me gustó, ya que se confeccionó la ficción a partir de ciertas posibilidades que en su tiempo fueron reales, aunque su desarrollo me quedó cojo y tendencioso en algunos momentos, como cuando escuché eso de que los nazis se asombraban de la crueldad franquista y tal, cosa que sonó un tanto traída por los pelos, del mismo modo que el guión no resolvió cómo se produjo la expulsión del franquismo aliado de los ocupantes alemanes, por no meterse en rastrojos, supongo. Los invitados, Preston, Gubern, Ónega, me parecieron demasiado nerviosos y fuera de sitio, como si no se lo creyeran del todo, igual que esos actores que te dicen, con el lenguaje corporal, eso de "no te vayas a creer lo que digo, que yo sé que tu sabes que es teatro".

En resumen pienso que al reportaje le faltaban cuatro o cinco hervores y le sobraba ese punto de ¡ahí va lo que he dicho!, y ese otro de perdone usted, pero es una ficción que tanto abundó en la parte final del mismo, repleta de explicaciones excesivas que sonaban a disculpas. Sí me pareció bien el planteamiento desde la realidad republicana actual, idéntica a la real, aunque tampoco se entiende mucho ya que, a mi parecer, hubiera debido haber puntos positivos diferenciales al habernos ahorrado la autarquía y la represión cultural y autonómica. Tanto camino para acabar en el mismo Aznar, tócatelos. Sí me pareció lógico que la Tercera pasara a la Historia como una república de derechas, y me resultaron enormemente anacrónico los aficionados del Madrid jaleándolo con banderas republicanas. De lo de Gibraltar, ni hablo, aunque como ucronía me resultó aceptable.

Pero debo decir que lo que nadie me va a quitar de la cabeza es el gozo de ver a Felipe de Borbón llevando la bandera tricolor en el desfile y a su padre de simple presidente del Comité Olímpico Español. Con eso me fui a la cama tan feliz como una lombriz, esperando el amanecer republicano de verdad, que fue el de esta misma mañana.

Queridos, que Viva la República.

Nota: ucronía. 1. f. cult. Reconstrucción lógica, aplicada a la historia, dando por supuestos acontecimientos no sucedidos, pero que habrían podido suceder. (RAE)

7 comentarios:

David dijo...

Yo también vi el documental, y me lo pasé muy bien.
De lo que estoy seguro es de que una apuesta así no la veríamos en "Antena3" y compañía.

Saludos

Gustavo dijo...

Yo no lo vi, pero me lo han contado. No creo que el ultra-sur hondeara la bandera tricolor, hondearía la bicolor: los nazis alemanes no hondean la bandera actual alemana, ¿no?
Lo que sí que te agradezco es poner en nuestro conocimiento tal término que, al menos yo, desconocía.

Nemesis dijo...

Esos ejercicios de "que hubiera pasado si..." los he hecho personalmente en bastantes ocasiones. Sin ir más lejos hace poco vi a una antigua ex que es directora de la empresa de su padre. La vi como la recordaba: hermosa, guapísima, espectacular, divertida, inteligentísima... y fantaseaba de cómo hubiera sido mi vida si hubiera seguido con ella si no la hubiera tratado tan miserablemente, si hubiera tenido más madurez, y el paisaje que se me mostraba era onírico e ideal. Me supo bien ese ejercicio, porque me ahorraba la parte de enmedio, esa que trata de sinsabores, de crisis, y de otros caminos que hubieran seguido si yo estuviera con ella; de esa realidad alternativa que va paralela o perpendicular a los caminos elegidos en realidad. Llegúe a una conclusión; idealizaba el camino. Segúramente el resultado hubiera sido otro.

Más claro, agua dijo...

Al margen de la calidad del producto, me gusta que La Sexta apueste por abrir fronteras mentales. Otro ejemplo: la actual campaña animando a marcar la X de proyectos sociales en la Declaración de la Renta ;-)

iakitxu dijo...

ucronías, utopías y especulaciones aparte, los ministros actuales prometen si, sobre la biblia,para cuando prometerán sobre el "vivora"? llevarán cruzados los dedos? cumplirán lo que prometen?bajaran las hipotecas? bajara felipe (de bobon) al moro a traer costo culero?
no vi el documental ni el csi que estaba con la parienta hablando del dia a dia.
saludos

Antonio Piera. Madrid. dijo...

Otro ejemplo de ucronía: ¿Que habría pasado si, ayer por la mañana, hubiera seguido conduciendo casi cuarenta kilómetros para llegar a mi trabajo en Alcalá de Henares, en medio de la lluvia y el vendaval, en lugar de pasear al sol por la playa, al borde del mar?

Nemesis dijo...

Pues que seguramente nos hubieramos encontrado y nos hubieramos tomado unas cervezas.