martes, 16 de octubre de 2007

pues vaya medalla

Si han leído esta noticia, los que me conocen bien habrán esbozado una media sonrisa recordando, allá a finales de los 90, la brasa que pude darles con una idea-ocurrencia que maduró en mi cabeza. La llamaba también, casualmente, tatuajes solares, y me harté de contarles a todos las idas y venidas, consultas con especialistas y dermatólogos, sondeos en empresas nacionales de cosmética, y tal y tal, en que gasté tiempo (mucho) y dinero (poco) hasta que me aburrí y lo dejé. Debo reconocer que, en mi caso, la cosa funcionaba en negativo, es decir que en mi propuesta yo jugaba con adhesivos opacos o similares, aunque pudieran ser de gran tamaño, que evitaban la excitación de la melanina, con lo que la piel que no estaba cubierta se doraba y curtía al sol mientras que la tapada guardaba el pálido original. Hasta pensé que haciendo una gran pegatina de cualquier foto o cuadro, eso sí en negativo y con trama de punto grueso, tendríamos al final impreso sobre la piel el tatuaje en positivo de dicha foto. ¿Molaba, no? Pues con patatas me lo comí.

Mira que me fastidia esa rutina. Cada vez que se me ocurre algo nuevo o singular (lo que sin modestia diré que ocurre con cierta frecuencia) me resulta imposible activar los resortes que podrían hacerlo posible. Luego, me harto, lo olvido, y un día cualquiera me lo encuentro publicado, como en este caso. ¡Qué rabia! Hace poco charlaba con mi gente de la hipótesis de lanzar una línea de vaqueros con trozos del culo al aire (o con trasparencias) aprovechando la eclosión del tanga. Los agujeros podrían tener formas diversas, de mariposa, de bolsillos, de nubes..., pero su truco era dejar que se percibieran segmentos variables con el movimiento de la piel de los glúteos. Hasta le di nombre. Se llamaban "los frescos". Ni que decir tiene que también me la envainé, por lo que no pierdo la esperanza de encontrar algo similar en las colecciones futuras de la ropa vaquera más vanguardista y "rompedora".

Cuando los veáis a la venta, ¿verdad David?, seguro que también a vosotros se os escapa otra media sonrisa.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

OFFTOPIC:
Lo siento pero te he propuesto un “meme” sobre la influencia de los blogs.

Si te apetece, lo sigues, y si no, ya sabes; tú mismo.

En cualquier caso gracias por tu aportación a la blogosfera.

Un saludo.
Júcaro
(http://14deabril.wordpress.com/2007/10/16/un-meme-para-el-efindex/)

David, el tertuliano dijo...

¡Vaya plagios que te preparan, Antonio!
Sé de sobra que has escrito "vena" en lugar de "venta" en la penúltima línea a propósito para que yo te corrija (una vez más). ¡Pues no lo vas a conseguir! No pienso avisarte de ese error.

Un saludo

David, el tertuliano dijo...

Verdad, Antonio, verdad

Un saludo

Browner...Seguro? dijo...

Pues yo juraria que ya he visto algo similar a lo que tu planteas, como minimo un bikini donde una parte del trasero era una flor para que el culito de la susodicha quedase tatuado con la flor morenita...

Pero si te sirve de consuelo a todos nos pasa que propones o das ideas que parece que ni dios hace caso y cualquier dia aparece con la medalla puesta alguien, ¿plagio o apropiacion de una idea?, no se, pero unos cabrones si son.. ala ya me he cabreado.. jajaja

nata dijo...

eso es lo que pasa por no profundizar en las ocurrencias: te las pisan, y sin conocerte siquiera. es toda una idea lo del tatuaje solar, y más rompedora cuando se te ocurrió a tí. lo de los vaqueros frescos de nalgas, no sé, voy estando mayor, pero en cuanto los saque cualquier casa, te felicitaré por la parte que te toca.

a mi, a veces también me pasa, pero como las ideas me traspasan, no se me fijan, se me olvida, y al cabo de los años -unos cinco, generalmente- ¡zas!, lo veo.

Un beso.

Luna Carmesi dijo...

Pero... Estas cosas... ¿no las deberias patentar?
:-/

Nemesis dijo...

Fíjese D.Antonio, que yo a mi madre cuando era pequeño le decía que sería un negocio estupendo poner un sitio donde se vendieran bocatas a tutiplen. Mi madre la pobre dijo que para eso ya estaban las madres... Seguro que algún capullo que pasaba en ese momento se forró... puto Pans and company.