jueves, 21 de junio de 2007

de cardiólogos

Cuando vas al cardiólogo a tu revisión anual, como es mi caso tras el palo de hace dos años, tus análisis, electros, radios, doplers y demás bajo el brazo, te imaginas cosas así:
ESCENA 1.- Pero, hombre de Dios, ¡qué cumplidor! Has venido infartando y todo, un detallazo, hombre. Nada, nada, ahora mismo te sientas aquí y te metes la cafinitrina debajo de la lengua, que enseguida te evacuamos a la UVI...
ESCENA 2.- ¡Este colesterol...! Claro, como no nos hacéis caso, luego pasa lo que pasa. Mira, desde ahora nada de sexo, ni tabaco, ni alcohol, ni drogas, ni grasas, ni harinas, ni marisco, ni espectáculos deportivos, ni playa, ni coche..., ¡ah!, y de escribir, ni flores.
ESCENA 3.- El stent se ha desplazado y te está creando un trombo doble, amigo mío. No hay mucho que hacer, pero te vamos a pedir hora para el quirófano a ver si conseguimos arreglar el entuerto, porque, si no...
ESCENA 4.- No sé ni cómo has podido llegar hasta aquí con la que llevas encima, compañero. ¿Cómo soportas el dolor precordial?
ESCENA 5.- Todo de maravilla, amigo, ya te cambiaba yo los análisis. No quiero verte por aquí hasta el año que viene.

Y te sientes como un privilegiado al que le acaban de regalar otro año de vida...

9 comentarios:

Gustavo dijo...

Mi padre tiene un stent, y en su última revisión le salió el caso 2 (si es que...)
En recompensa te regalo un chiste relacionado; es viejo y lo conocerás, pero bueno:
-Hola doctor, verá... Yo quería alargar mis años de vida. ¿Qué puedo hacer?
-Pues lo primero dejar el tabaco, no comer grasas... No lea "El Mundo"... No escuche la COPE -bueno, esto es cosecha mía-... El sexo, ¡ni pensarlo!... No beba...
Pero, doctor, ¿usted me asegura que así tendré más años de vida?
-No se lo puedo garantizar, pero ya verá que largos se le hacen los días.

Anónimo dijo...

Espero que esto no afecte a su corazón: http://www.20minutos.es/noticia/250478/0/madridistas/queman/banderas/

Rafael Reig dijo...

Ánimo, compañero, que confiemos que sea la opción cinco. Sospecho que tú y yo somos como aquel personaje de Joseph Heller, al que le preguntaban qué planes tenía.
--Tengo pensado vivir para siempre o morir en el intento.

Antonio Piera. Madrid. dijo...

No creo que le afecte, pero gracias por su preocupación. En lo general, las masas se embrutecen cuando actúan como tales, sean de la adscripción que sean. Ni me gusta el contenido de esta noticia, que ya conocía, ni la insistencia de Raúl paseando y ciñendo a la Cibeles con una bandera española con el escudo del Madrid, ni los gritos de Etoo en su momento. Creo que sublimar en el fútbol (o en cualquier deporte) nacionalismos de cualquier tipo es, simplemente, estúpido.

Antonio Piera. Madrid. dijo...

Gustavo, conocía el chiste, pero no por ello deja de ser del todo cierto. Lamento lo de tu padre, y espero que haga caso de sus toubibs en la justa medida.

Gustavo dijo...

Muchísimas gracias, compañero!

Antonio Piera. Madrid. dijo...

Don Rafael, su intuición es sólo comparable a su criterio literario. Por cierto, no le dejé dicho en su casa que el escrito en el que reclama que los libros se vendan con prospecto, como las medicinas, me pareció cercano a lo sublime, y no exagero un ápice. No se le ocultará que en ese escrito se encuentra el gérmen de una nueva serie, para cuando su toga brille mate del uso.
Gracias por su interés, no hay quinto malo.

Rafael Reig dijo...

Gracias por el consejo, querido Antonio. Sí, no voy a seguir mucho más con toga. Como decía mi abuela: "el undécimo, no aburrir". Los otros diez mandamientos me los salto a menudo (casi todos), pero ese procuro respetarlo. Le estoy dando vueltas a qué hacer, y ésa es una idea atractiva: prospectos farmacéuticos de libros.
Me ha gustado mucho el blog de Mi madre es una idiota. Gracias también por ese consejo.
Un abrazote

Antonio Piera. Madrid. dijo...

En este apartado para la conversación discreta, decirle que no estaba en mi intención, al mencionar los brillos de uso de su respetable toga, que ello llevara aparejado algo parecido a una crítica por abuso pero, ahora que lo menciona usted, no yo, convendría quizá animarle en la exploración de los nuevos caminos, ya que no suele ser adecuado a mentes inquietas como las nuestras adocenarse ni permanecer demasiado en el mismo lugar. Que no crezca la hierba bajo nuestros pies. Yo mismo, le confieso, ando en la aventura de resucitar una tira cómica para lo que el diario ejercicio del blog viene que ni pintado. Ya nos iremos informando, lo mismo que acerca de la inquietud llamada Beta, casi la mitad de la llave de nuestra cultura, si descontamos alfa.