martes, 19 de junio de 2007

la basura de Reverte

En algunos exámenes de Lengua en Selectividad ha salido Reverte. Me entero por Rafael Reig, en un blog de esos que hacen encaje de bolillos con las tiras de piel que le sacan al otro, de que la mitad de los estudiantes no fueron capaces de comprender la columna propuesta., ante lo que Reig comenta: “Enhorabuena a esos estudiantes: yo les habría puesto un sobresaliente.” Tras argumentarlo, el juez colige: (…) “¿A ti Pérez no te recuerda a José María Aznar diciendo que a él nadie le dice lo que tiene que beber? ¿Son Pérez-Reverte y Aznar los dos últimos ejemplares masculinos de español-de-verdad que quedan? Y Ana Botella, la última mujer-mujer, por supuesto. ¿No deberían estar los tres protegidos, como las especies en extinción? ¿No deberían incluso estar subvencionados? ¿No deberían los musulmanes disculparse también ante Pérez por haberle invadido? Tras la muerte de Cela (¡presente!), Pérez es lo más cómico que le ha pasado a las Letras españolas, ¿no te parece?”
Yo, por mi parte, he hecho mis deberes, me he leído el texto del citado Pérez y casi, casi, me lo sé. Así que puedo decir en voz tan alta como mi escaso resuello permita que este escrito es digno de un botarate puesto que todo él, de la A a la Z, pivota sobre una anécdota más propia de un necio que de una gloria de las Letras españolas en ciernes. ¿A quién se le ocurre, si no es a un periodista curtido en mil batallas, tirar a la basura los papeles personales sin romperlos previamente en mil pedazos? Para mi coleto, afirmo que su ataque de rabia incontenida está dirigido a las indefensas bolsas de basura por no lanzarse a dar con la propia cabeza contra un armario, de puro simple.
Que es lo que hubiera debido hacer el susodicho, en vez de proclamar su objeción de conciencia al reciclaje y a la coherencia.

2 comentarios:

Gustavo dijo...

Veo que en selectividad siguen poniendo "cualquier cosa". No conocía a Pérez Reverte hasta que lo vi entrevistado por el fumao del Quintero; qué pedazo de gilipo... El típico intelectual tan nietzschaeno que se cree por encima del bien y del mal, aunque en filosofía merecía un cero patatero.

Anónimo dijo...

Pues con la pasta que debe tener, podria comprarse un destructor de documentos, que valen 4 duros
El texto en si... bueno, tanto como incomprensible no es, solo un poco rarito