jueves, 14 de junio de 2007

mi quiniela

Ya falta menos para que se constituyan las Asambleas locales nacidas de las urnas, y menos aún para los Ayuntamientos, así que es el momento oportuno para evaluar la naturaleza de los acuerdos de gobernabilidad contenidos en el cambio de actitud de Rajoy. Porque espero que para vosotros sea también indudable que tan espectacular voltereta se debe a la existencia de un acuerdo global entre PP y PSOE, ¿no?
De todos modos, me apetece apostar en esta quiniela e invito a quien quiera a criticar la mía o escribirnos la suya, que todo cabe. Es una manera de tomarse deportivamente la miseria cotidiana, como para quitarle importancia (y que conste que lo hago porque no me atrevo con la liga de fútbol, que me parece aún más incierta).
En cuanto a mí respecta, suscribo íntegramente las predicciones que ¡el 29 de mayo, qué visión de la jugada! escribió un lector de escolar.net llamado Jota, que ya reproduje en el post titulado extraños compañeros de cama, y que son, en síntesis, las siguientes:
1/ Canarias: PSOE con CC. De esta manera se le priva al PP de uno de sus escasos aliados.
2/ Baleares: PSOE con todo lo que no es PP. De esta manera se quitan los obstáculos para que los jueces investiguen la corrupción urbanística pepera.
3/ Navarra: PSN permite que UPN gobierne en comunidad y en Pamplona, con varias condiciones.
4/ Vitoria: dejarle la alcaldía al PNV, para darle algo de aliento a Imaz, y cerrar aún más la puerta del PNV al PP.
Os recuerdo, además, que en el comentario de lo de Navarra, el jodío adivino llamado Jota preveía ya la pirueta del PP. ("¿Que por qué iba Rajoy a tragar con un pacto en Navarra que de facto le iba a impedir seguir dando por culo con el tema anti-terrorista? Porque, si no pacta él, lo va a hacer la UPN por su cuenta, de espaldas al PP, iniciando una posible escisión").
No le conozco, pero este Jota da miedo.

2 comentarios:

Gustavo dijo...

¿Crees que habrá maletines y comisiones a terceros como hace 4 añitos?

Antonio Piera. Madrid. dijo...

No me extrañaría nada, pero nada-nada, que el resultado de los partidos esté amañado.