martes, 21 de agosto de 2007

la magia de photoshop

El otro día apareció esta portada en el Sport, diario catalán de noticias deportivas. En la foto central, y como motivo principal de la cubierta, esa pose arrebatadora de los delanteros a los que por allí denominan "los cuatro fantásticos", Etoo, Henry, Ronaldinho y Leo Messi.

Hasta ahí, todo bien, si no fuera porque a los que vivimos en Madrid y contemplamos con pasión los vericuetos del fútbol, (que ya quedaron atrás los tiempos en que me tenía que escapar de las citas clandestinas para amorrarme a la barra de algún bar de paso a disfrutar con un buen partido, porque el deporte de competición era contrarevolucionario y el opio del pueblo, creo recordar), eso de los apelativos sobrados nos recuerda a los galácticos y ya se sabe cómo acabó aquella aventura y la tierra quemada que quedó tras su paso por el Real Madrid.

Pero bueno, a lo que íbamos. La foto está muy bien, sin duda, pero no era así. Resulta que circula por ahí la que fuera la fotografía original antes de pasar por la varita mágica del Photoshop. Y en ella estaba presente un quinto convidado de piedra cuya presencia incomodaba a los que planificaron la portada.

Como dice una máxima del periodismo malo, que es el que habitualmente se practica en este país, nunca permitas que la realidad te estropee una buena noticia, así que, ni cortos ni perezosos, decidieron acabar de golpe con la imagen del pobre Oleguer, que era casualmente el quinto malo. Vaya por dios, tenía que ser Ulegué el que sobrara, el bueno de Olegario, el más nacionalista de la plantilla, el catalanista de pro, ninguneado por la misma prensa que aclama, cuando se dan, algunos trueques menores de himnos y de banderas, en una especie de mini-guerra que parece interesarles sólo a ellos.


Pero está claro que, para el Sport, la pela sigue siendo la pela y frente a una portada que venda ejemplares la enseña patria languidece si hace falta y si sobra nacionalismo, pues photoshop al canto.

6 comentarios:

RGAlmazán dijo...

Pues sólo faltaba eso. El nacionalismo y cualquier otra cosa, por muy importante que parezca, queda relegada ante las expectativas de venta. Da igual si les gusta o no el nacionalismo, si Olegué es de su cuerda o no. Ante una empresa las pelas son las pelas y lo que importa es la venta, no hay principios que valgan. Aquí sólo valen los "magníficos",

Salud y República

Gustavo dijo...

Hombre, no pienses mal: tal vez le hayan excluido porque era el único nacional y sólo les interesaba sacar a los 4 internacionales de la foto... Digo yo, vamos.

Antonio Piera. Madrid. dijo...

Así me gusta, Gustavo, sobrado de caridad bienpensante, como los hombres de bien. Puede que sea por lo que dices, vamos, seguro...

Anónimo dijo...

es "oleguer", no olegué.
en todo caso se pronuncia "ulegué".
y sí, tienes razón, también creo que es un gilipollas nazionalista.

Júcaro dijo...

Pásate por Recortes de Bitácoras.

Por cierto, Oleguer me parece como futbolista mediocre, pero nada de gilipollas más bien todo lo
contrario.

Antonio Piera. Madrid. dijo...

A mí tampoco me parece gilipollas, júcaro, en tanto futbolista, salvo que a mi entender todos los nacionalismos tienen ese ramalazo, vengan de donde vengan. Vistos tus recortes y gracias. Recomendaré leerte. Tu blog está muy bien.