sábado, 22 de diciembre de 2007

les he visto

Casi se me corta la respiración. Estaban juntos, en grupos dentro de la manada, transgrediendo a base de humo la norma general, por una vez, vestidos con su uniforme de cada día. Son el futuro. Dan miedo.

Los podéis ver en la mañana de cualquier día, orgullosos todos de haberse conocido a sí mismos y a esos otros en los que se re-conocen. Ellos visten trajes caros en gris clarito, gris marengo, gris a rayas o gama de azules como máximo. Zapato negro que de Sebago no baja. Camisa a medida con la tetilla izquierda bendecida por unas siglas bordadas cuya máxima cota se alcanza con el guión del apellido compuesto. A B-F es el non plus ultra, si esconde un Álvaro Bertrand-Farlasca detrás, por poner un ejemplo. Las corbatas de un color vivo, brillantes, con el marchamo de lo recién comprado, casi siempre lisas, aportan el plus que sustituye a la imaginación, sospecho que más bien a la de sus mamis o parejas con cierto futuro ya programado. Hablan fuerte, casi siempre de lo que han hecho o harán, y llevan el pelo también de uniforme aunque se admite ligeramente largo por la nuca siempre que se rice graciosamente. Ellas, sin embargo, visten más décontractées, con mayor gama de color, siempre sin exagerar, aunque bajo el imperativo categórico del marchamo de Serrano y resaltando como sin querer lo que mejor venda de cuanto recibieron de casa. En unas, los ojos, en otras, las caderas, en otras el pelo y, en las más definidas, un rotundo culo de gimnasio bien marcado.

Están en los bajos laterales de la Torre Picasso. Trabajan en Erntst & Young o empresas similares. Son los cachorros que dirigirán la Tierra. Y a mí me dan escalofríos sólo de pensarlo.

3 comentarios:

David, el tertuliano dijo...

Estupenda descripción de los niñatos que van pidiendo su hueco en las altas esferas.

Te deseo unas felices fiestas Antonio

RGAlmazán dijo...

¡Qué susto compañero!
¿Por qué me los recuerda? Con razón es Ud. Mala, blanca y...

Salud y República

nata dijo...

escalofríos, urticaria y convulsiones, sí. por eso, a los que calzamos una edad cada vez nos cuesta más desprendernos de nuestros vaqueros. pero dirigirán el mundo y lo harán más o menos como los de ahora, ¿afortunadamente?

un beso, y a aguantar, que ya le queda poco a esta navidad (es lo bueno que tiene que empiece en noviembre, que el 22 está casi terminada)