martes, 11 de diciembre de 2007

los ordenadores son conservadores

Parece una afirmación escandalosa, casi blasfema. Un ordenador, la prez de la tecnología punta, el máximo de la evolución mineral, esa máquina llamada a sustituir mañana al hombre como mano de obra, como organizador del trabajo, como estilete de la excelencia, paradigma de la calidad, útil de trabajo, secretaria perfecta y hasta caballerete de compañía si me apuráis un poco, ese ordenador tan imprescindible ya como otrora lo fueran lápiz, papel y pluma, va y resulta ser un conservador de tomo y lomo al que podríamos tildar incluso de reaccionario.

A estas alturas, si no os estáis preguntando por qué afirmo sin vergüenza tal cosa es porque como escribidor no me como una rosca. ¿De qué va este tío, que no respeta ni lo más sagrado?

Pues así me manifiesto porque el fino olfato que me caracteriza (que tan bien conocéis) y que no suele engañarme así lo ha denunciado tras años de cuidadoso seguimiento del producto en cuestión. Yo, que era un bitanalfabeto hasta no hace dos décadas, comencé a observar sus comportamientos en circunstancias dispares desde que fuimos presentados, espiando sin recato sus reacciones ante los cambios que se producían en su funcionamiento. Si no modificabas nada, todo perfecto, pero cada nuevo programa instalado, cada solicitud de alguna operación diferente a la habitual, cada vez que le cambiabas el paso, en definitiva, venía seguido de desajustes, comportamientos erráticos y flagrante disfuncionalidad hasta alcanzar la pertinaz negativa a funcionar según prometen los manuales (en macarrónico español, traducido por algún enemigo de este rico idioma), que debiera hacerlo.

No digo nada si le cambias de casa, de barrio o hasta de ciudad. Ahí, su naturaleza conservadora se manifiesta en plenitud hasta la exasperación, sobre todo en cuanto a conexiones con la red se refiere, llegando al absurdo de felicitarse la jodía máquina por un enganche perfecto con la web del que no pueden sacar partido los programas que debieran hacerlo. Y él, tan pancho, afirmando sin rubor que la cobertura es excelente. A los ordenadores, incluso si afirman ser portátiles, lo mejor es no moverlos, creo yo, sobre todo para evitar su venganza, que se toman fría mientras se fuman un desktop.

Lo siento. No se me ha ocurrido nada mejor para justificar mi pertinaz inasistencia a nuestra acostumbrada cita. Pero..., ¿a que tengo algo de razón?

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Si tu lo dices...

Luna Carmesi dijo...

Informatica?
Me cambié de ordenador hace dos años, lo enciendo, configuro internet, 5 minutos de navegación y me entra un virus porque determinadas funciones estaban pendientes de actualizar...
Seguro que si te compras un coche todos aceptamos algo asi... no lleva asiento de copiloto, venga usted en dos semanas que se lo actualizamos...

Deplorable el nivel de servicio en software, hardware y lo de microsoft clama al cielo...
A navegar con Firefox se ha dicho!

Si no ves bien mi comentario... reinicia el equipo!
;-)

Nemesis dijo...

Se queja usted de esos duendecillos, pero los guardianes del calabozo, aka administradores de sistema o informaticos de nómina, son seres abobinables cual bruja que tienen su poderoso conjuro en una palabra que ya no es abracadabra. El conjuro de la creación como mencionaba el mago merlin es ahora apagayenciende.

Cinco años de carrera para eso.

Browner...Seguro? dijo...

Pues hombre... algo de razon si tienes si, pero se le puede manipular y dominar.. se suele dejar

Isa dijo...

Yo todavía no lo hago, pero hay alguien que siempre me lo repite: hay que usar Linux!. Creo que los ordenadores con ese sistema operativo se vuelven mucho menos conservadores y te permiten elegir tu propio camino, eso dicen.

Grendel Khan dijo...

Pídale consejo de informática a Enjuto Mojamuto:
http://www.youtube.com/watch?v=2OBZHB5I89A

Pedro de Paz dijo...

Como parte integrante del oficio más viejo del mundo (que no es ser puta sino analista-programador... aunque me da lo mismo que lo mismo me da) me erijo en defensa de tan vilipendiado gremio contraatacando y asignando su cuota de responsabilidad en este maremagnum al puñetero usuario, ese malévolo ser puesto ahí por los hados para ser martillo de herejes de todo informático que se precie.

Y si no, pasen... Pasen y vean...

Abrazos,
Pedro de Paz

Antonio Piera. Madrid. dijo...

Estoy con el firefox, Luna, pero més me refería a la unidad que forman lo duro y lo blando.
Tantísmo para aprender a decir flin y ahora se dice pinícula, Némesis. Ese era el conjuro para arreglar un "seiscientos". Abaníquese usted con el título, a ver si esparce los duendes y le caen encima a los guardianes del sistema.
Que no, Browner, que es al revés, aprende de Isa, que busca la salida falsa con fruinción.
¿Y qué va a decir usted de este tema, don Pedro, con el oficio que tiene?