martes, 27 de febrero de 2007

duda, el pobre Alcaraz (I)

Lo malo del parto de los montes es que, tras tantos truenos y relámpagos amenizando la espera, el ratón resulte diminuto, bobo y, lo que sería peor, sabido. Espero que en este caso no sea así.

El pobre Alcaraz, Francisco José Alcaraz Martos, para ser exactos, el actual presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, esa que agrupa a 3.000 censados y que a él le parecen el 90% de las víctimas, el azote de Zapatero, el rayo que no cesa, es sin embargo un hombre a una duda pegado. Una duda superlativa, a lo largo de su escasa trayectoria. Un pobre hombre que se debate eternamente entre el ser y el no ser, o el ser y la nada, no sé, ni él sabe, con la existencia por montera, a caballo entre Shakespeare y Ernst Lubitsch.

En mi afán por arrojar algo de luz sobre sus vacilaciones y permitirle en conciencia aclarar en algo la perpetua indeterminación de su ánimo, tan proclive al dilema permanente, me he permitido sistematizar alguna de esas dudas que han jalonado su corta pero eficaz travesía del desierto que le ha conducido desde la nada a la peor de las miserias.

Aquí os las detallo, porque, queridos, ya no dudo que Alcaraz dude y haya dudado siempre, ¿o no? Ya de joven, el pobre Alcaraz dudaba...

- Entre vender biblias por las casas como Testigo de Jehová militante y afiliarse a la Iglesia Evangélica u opinar que "participar de una religión concreta es limitar tu libertad", como manifestó a posteriori.
- Entre su ferviente amor, de pulserita, a la Patria y declararse insumiso para no hacer la mili.
- Entre ser un peluquero calvo y montar una cadena de centros de tratamiento capilar en Jaén, Málaga y Córdoba, que hay que tenerlos cuadraos, viéndole.




- Entre su exacerbada vanidad y su desmesurada afición a la política.
- Entre estudiar hasta la EGB y escribir un libro, amenaza que cumplirá, me temo.
- Entre que su mujer, Mª del Carmen Alvarez Arias de Saavedra, (Mamen la pescadera, de joven) sea Vicepresidenta tercera de la AVT, sin ser ella víctima de nadie más que de él, pero sin poder cobrar un duro, o nombrarla a dedo responsable del área jurídico-administrativa de la Asociación, pero cobrando un sueldo de 3.000 euros al mes.
- Entre casarse con ella o vivir con ella (¿qué dirán los obispos, madre mía, aunque no sean profesores de religión?)
- Entre negar que cobren el dinero que se dice y realizar una auditoría independiente anual y hacerla pública, como sería su obligación.
- Entre gastar los 1.167.562 euros con que les ha subvencionado el gobierno contra el que se manifiesta cada día desde hace años o disfrutar los 560.000 que les acaba de sacar por suscripción popular a los oyentes de la COPE o los 400.000 con que les gratifica por los servicios prestados, en 2007, nuestra querida Clarence con el dinero de los madrileños.
- Entre manifestarse repetidamente apolítico y hacer que la AVT se persone en la vida pública como un partido o, lo que es peor, haber creado una formación auténticamente política o plataforma ciudadana, como le gusta llamarla, de nombre Voces contra el Terrorismo.
- Entre escribir ese libro anunciado, que con su preparación intelectual resultará esclarecedor, y seguir cobrando de la AVT casi 200 euros diarios en dietas o cumplir sus declaraciones a ABC: "La presidencia de la AVT y sus cargos, no son pagados, si algún día cambiasen los estatutos y fuesen pagados, cuestión que yo no comparto, dejaría la AVT, pues siempre creí que el dinero puede llegar a corromper y hacer que perdamos nuestros objetivos".


Continuará

1 comentario:

marta de esparta dijo...

la pena es que este señor aproveche la avt para hacer negocio. si ni él mismo respeta a las víctimas no sé cómo las van a respetar los demás :_(