domingo, 18 de febrero de 2007

La realidad se disfraza: ¡viva el carnaval!

Uno de mis periodistas de referencia, Arsenio Escolar, publica hoy en el diario electrónico que dirige 20 Minutos, un juego que os quiero también invitar a jugar. En la conexión que hay en la palabra juego podéis leer su PDF. Lo que viene a decir es lo siguiente: propone hacer un experimento. Para ello, deberéis tomar uno, o varios, de los diarios de información general existentes en nuestro país durante, por ejemplo, tres días seguidos, abrirlo por las páginas de información nacional y anotar en un listado todos los verbos que encontréis en los titulares.




El experimento os conducirá, casi seguro, a los sorprendentes resultados que el periodista aventura: Cuando hagáis recuento os saldrán docenas, casi cientos de "dice", "declara", "sostiene", "mantiene", "afirma", "propone", "avisa", "advierte", "proclama", "juzga", "concluye", "tacha", "tilda", "denuncia" (...), "reflexiona", "manifiesta", "asegura", "asevera", "aventura", "observa", "ve", "admite", "confiesa", "promete", "se jacta", "alardea", "apuesta", "propina", "censura", "critica"... y algunos otros verbos más para contar que algún político dijo ayer algo. Incluso encontraréis algunos "insiste", "reitera" y "se reafirma", que revelan que lo que dijo el parlanchín ya lo había dicho anteriormente.

La realidad, como veréis, ha desaparecido. En su lugar, disfrazada con estos verbos, se exhibe la opinión ante quien quiera disfrutarla. Los diarios ya no cuentan hechos cundo se trata de España. Llenan sus páginas con lo que alguien opina sobre ellos, con lo que adjetivan, definen, subrayan y, sobre todo, interpretan, mientras el periódico hace dejación de su único objetivo, informar, para convertirse en el vocero (y ahí podéis abrir un curioso paréntesis acerca de qué adjetivaciones o verbos intencionados se aplican a cuál opción política...) de los famosos. Todo es prensa rosa, cuando se trata de España. No importa lo que pasa, sino lo que manifiesta fulanito acerca de ello.

¡Qué país! Bueno..., y ¡qué mundo!

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Cierto, Antonio, la realidad se desprecia, se degrada, se sustituye por la opinión, y la opinión no es más que una forma, no de pensar, sino de atacar, de disfrazar lo que no es más que pura violencia al servicio del único objetivo: acabar con el enemigo, vencerlo, humillarlo, una forma simbólica (por ahora) de asesinato. Te ofrezco una frase de J.H.Eysenck que acabo de leer: "Quien creen en cosas absurdas acaba cometiendo atrocidades". Lo inquietante es a qué conduce todo ello; pues a eso, a cometer atrocidades.Santiago

Antipatico dijo...

Pues a mí el carnaval me mola mazo. (joder, cuánto tiempo que no decía una gilipollez en este blog)

Jonás dijo...

pero que tonto eres.

Jonas
antoniopiara@hotmail.com