jueves, 27 de septiembre de 2007

Luisa Humberta Ramona

Qué mala pasada le jugó el destino, una vez más, a Silvia Carretero. Embarazada de cuatro meses en aquellos fatídicos días del 75, presa en Yeserías, consiguió al final que le permitieran pasar las últimas horas que le quedaban junto a su marido, José Luis Sánchez Bravo. Una de las cosas que acordaron, puesto ya el pie de él en el estribo, fue que cuando naciera el pequeño le pondrían de nombre el de los tres que iban a ser fusilados a la mañana siguiente. Creo que el orden hubiera sido Luis Ramón Humberto, pero nació niña y hubo que llamarla, pobrecita, como dice el titular. Supongo que ahora será para todos Luisa, del mismo modo que yo soy Antonio por simplificar lo de Antonio María Francisco Félix, que se hacía un poco largo y pretencioso, además de que nadie ha sabido nunca a qué se debía lo de Félix, que adorna también el nombre de otro hermano careciendo de precedentes familiares (prefiero no hacer hincapié en cierta imaginativa versión partidaria de investigar los nombres de pila de los asistentes de mi padre por aquel entonces...).

Los fusilaron en Hoyo de Manzanares, en un campo de tiro. Los pelotones estaban formados por voluntarios de la policía y la guardia civil y me gustaría saber de alguno que ahora diera un paso al frente y lo confesara en público. No dejaron que pasaran periodistas, pese al carácter "público" que recogía la sentencia. Sí asistieron varios autobuses de guardias variopintos, dicen algunos que un tanto bebidos. El párroco de Hoyo (creo que se llamaba don Lorenzo) estuvo presente, pero nunca habló de ello hasta pasados muchos años, en que recordó cómo le estaba dando la extrema unción a uno de los chicos, que seguía vivo tras la descarga, cuando el tiro de gracia del responsable del pelotón le interrumpió salpicándole de sangre la sotana.

Si lo vas a ver, peor le fue a Txiqui, el etarra fusilado en Barcelona, a quien le fueron disparando a distancia reglamentaria pero de uno en uno mientras cantaba el euzko-gudariak. Maldito baile de muertos, pólvora de la mañana, escribió y cantó Aute.

Se llamaban José Luis Sánchez Bravo (FRAP, 22 años), Xosé Humberto Baena Alonso (FRAP 24 años), Ramón García Sanz (FRAP, 27 años), Juan Paredes Manot (Txiqui, ETA, 21 años) y Ángel Otaegui (ETA, 33 años). Vaya con ellos mi respeto y mi recuerdo.

9 comentarios:

Gustavo dijo...

¡Salud!

Más claro, agua dijo...

Don Antonio, le ha salido un post teñido de crudeza y tristeza (perdón por la cacofonía), pero tan necesario...

Browner...Seguro? dijo...

Que cancion mas bonita y triste.

Que cruel es la vida en muchas ocasiones y que cruel fue y cuanto h...d... p.... todavia suelto por este pais que le gustaria que volvieran esos tiempos.

David, el tertuliano dijo...

Es justo que entre todos mantengamos el recuerdo de aquellos que sentimos que lo merecen. El próximo 8 de octubre yo haré mi particular homenaje a mi principal referente desde que nací.
Bonita canción,

Un saludo

Gustavo dijo...

COmpi: como ya habrás notado te enlacé un par de veces. Tan buenas me parecieron tus entradas... Este tema me sigue intrigando, por lo del cambio de perspectivas y lo dificil que es explicárselo a alguien de hoy. Un día tenemos que hablar de estos temas cara a cara, cerveza a cerveza.
Un abrazo.

Antonio Piera. Madrid. dijo...

Recordar aquellos dislates debe ser irremediablemente serio y consecuentemente triste, sobre todo si lo recuerdas con la crudeza con que ocurrió. Hay a menudo actualmente cierta tendencia a considerar el franquismo una dictablanda de cartón piedra, porque cayó sin demasiado ruido. Pero eso no es cierto.
Las cañas, cuando quieras, Gustavo.

babilonia dijo...

"Cuanto hijo de puta que le gustaría que volvieran esos tiempos" y que poca vergÜenza que todavía nos andemos con remilgos y con cuidado de no molestar a toda esa carcundia. Y que se les llene la boca de "constitución" y nos acusen a los demás de querer romper España. Desde luego que lo que pasa en este país sería difícil en otros de nuestro entorno.
No sé, a mí me está preocupando todo ya. Desde la mierda de ley de la memoria histórica hasta la locura promonárquica que abandera algún juez.
Me imagino que de aquellos fangos vienen estos lodos, de no haber roto de verdad y de haber "hecho todo lo que se podía hacer".
Ahora es cuando están pasando cosas que tenían que haber sucedido hace 30 años.
En fin Antonio, perdona el rollo pero es que me pongo mala. Así que quienes lo vivísteis tenéis que estar que trináis. O no, porque ya lo que queda es escepticismo más que otra cosa.
Ah, por cierto: "en cultura, abajo a la derecha", te referías a la edición impresa en las presentaciones de los distintos equipos?, es que no ví nada.
Un abrazo

Antonio Piera. Madrid. dijo...

Cierto, Babilonia, que están pasando ahora cosas con retraso de 30 años, pero, por lo menos, que pasen es bueno, o mejor que que no pasen.
Sobre lo que preguntas, me referíara al de abajo a la derecha en esa página de presentación, de apellido Bravo. Estaba en la revista, lo mismo que algún otro a quien sigo viendo y que me manda recuerdos. (Me debes un mail para concretar más cosas).

RGAlmazán dijo...

D. Antonio, gracias mil por recordar a estos compañeros.
Salud y República