domingo, 30 de septiembre de 2007

¡vaya jaleo!

A pesar de mi experiencia, que es más larga que un día sin pan aunque más fecunda, todavía no he conseguido descifrar la/s razón/es que tiene la vida para actuar como actúa. Tras una larguísima y aburrida temporada sufriendo día a día su inmutabilidad con paciencia, sin que ocurra ningún evento vital digno de mención que llevarse al talego, se pasa sin solución de continuidad a que estos se precipiten y acumulen en veinticuatro horas. Y no es la primera vez. Me pongo a buscarle a esta concentración de sucedidos alguna explicación materialista, hasta dialéctica, y no consigo encontrar otra que la casualidad, pero me quedo con la mosca detrás de la oreja al observar que esas casualidades manifiestan una incongruente tendencia a repetir su gregarismo, a lo largo de mi biografía, sin explicación convincente ni motivo aparente.

Lo poco que conservo del pensamiento mágico se ríe de mí desde el fondo de mis entendederas, pero quiero que conste que hago lo posible por no hacerle ni puñetero caso. Valga todo esto para deciros que empiezo a trabajar este lunes, que me cambio de domicilio, que me tengo que comprar varios trajes y que han pasado todavía más cosas de las que no puedo haceros cómplices sin desvelar territorios importantes de mi mismidad.

También para comentaros que doy palmas con las orejas por todo ello, que miro el futuro con algo parecido al entusiasmo y que espero sepáis entender a este bloguero si a veces no asiste en adelante con la fiabilidad y prontitud que solía a la cita diaria con vosotros.

Será pasajero, caso de que se dé, porque estar en vuestra compañía crea hábito.

sábado, 29 de septiembre de 2007

una medalla para el caballero

Mira por dónde, sin esperarlo, me voy a colgar del pecho la medalla de hojalata que siempre quise tener. Acabo de ver en la tele, y posteriormente he rebuscado en algunos periódicos de la semana, por ver el tratamiento que le dan al asunto, que en una base militar estadounidense se mantiene un edificio con forma de esvástica perfectamente perceptible desde el aire. Al verlo hecho público, bendecido por los grandes medios de comunicación de masas, no he podido sino recordar una de las primeras entradas de este mismo blog hablando, el 23 de diciembre del año pasado, de la curiosa forma de cruz gamada que tenía uno de los edificios de la base anfibia de la Navy afincada en las costas de Colorado. Lo podéis ver aquí y comprobar, de paso, lo bien que me trabajaba yo la investigación cuando disponía de tiempo y entusiasmo por la tarea, cosa que sigo haciendo pero más de tarde en tarde.

Ya entonces localicé el origen de los hipotéticos méritos del hallazgo en mis paseos por la blogosfera, al César lo que es de eso, pero ello no disminuía el mérito que tuviera la investigación personal subsiguiente. A mí, personalmente, lo que más me enseñó aquella investigación fue el uso y disfrute de ese poderoso instrumento al servicio de todos llamado Google Earth. Si no lo conocéis, haceos un favor y buscadlo e instaladlo en vuestro ordenata (joder, no es publicidad o, si lo es, es gratis) para sentiros como superman sobrevolando vuestra ciudad, la playa donde os perdisteis, la ruta de vuestra escalada favorita o lo que os cante.

Ya me lo agradeceréis otro día.

viernes, 28 de septiembre de 2007

jueves, 27 de septiembre de 2007

Luisa Humberta Ramona

Qué mala pasada le jugó el destino, una vez más, a Silvia Carretero. Embarazada de cuatro meses en aquellos fatídicos días del 75, presa en Yeserías, consiguió al final que le permitieran pasar las últimas horas que le quedaban junto a su marido, José Luis Sánchez Bravo. Una de las cosas que acordaron, puesto ya el pie de él en el estribo, fue que cuando naciera el pequeño le pondrían de nombre el de los tres que iban a ser fusilados a la mañana siguiente. Creo que el orden hubiera sido Luis Ramón Humberto, pero nació niña y hubo que llamarla, pobrecita, como dice el titular. Supongo que ahora será para todos Luisa, del mismo modo que yo soy Antonio por simplificar lo de Antonio María Francisco Félix, que se hacía un poco largo y pretencioso, además de que nadie ha sabido nunca a qué se debía lo de Félix, que adorna también el nombre de otro hermano careciendo de precedentes familiares (prefiero no hacer hincapié en cierta imaginativa versión partidaria de investigar los nombres de pila de los asistentes de mi padre por aquel entonces...).

Los fusilaron en Hoyo de Manzanares, en un campo de tiro. Los pelotones estaban formados por voluntarios de la policía y la guardia civil y me gustaría saber de alguno que ahora diera un paso al frente y lo confesara en público. No dejaron que pasaran periodistas, pese al carácter "público" que recogía la sentencia. Sí asistieron varios autobuses de guardias variopintos, dicen algunos que un tanto bebidos. El párroco de Hoyo (creo que se llamaba don Lorenzo) estuvo presente, pero nunca habló de ello hasta pasados muchos años, en que recordó cómo le estaba dando la extrema unción a uno de los chicos, que seguía vivo tras la descarga, cuando el tiro de gracia del responsable del pelotón le interrumpió salpicándole de sangre la sotana.

Si lo vas a ver, peor le fue a Txiqui, el etarra fusilado en Barcelona, a quien le fueron disparando a distancia reglamentaria pero de uno en uno mientras cantaba el euzko-gudariak. Maldito baile de muertos, pólvora de la mañana, escribió y cantó Aute.

Se llamaban José Luis Sánchez Bravo (FRAP, 22 años), Xosé Humberto Baena Alonso (FRAP 24 años), Ramón García Sanz (FRAP, 27 años), Juan Paredes Manot (Txiqui, ETA, 21 años) y Ángel Otaegui (ETA, 33 años). Vaya con ellos mi respeto y mi recuerdo.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

en capilla

Tal día como hoy, hace 32 años, y a estas horas de la tarde, andaba yo de mani por Paris al lado de un millón de amigos, más o menos, casi todos franceses. Se estaba celebrando la oficial, la macro, la que convocaban el PCF, el PSF y hasta algunos sectores de la derecha francesa para presionar a Franco y arrancarle la vida de mis tres compañeros del FRAP y los dos de ETA que rendirían cuentas a la mañana siguiente. Terminaría frente a la embajada española, protegida por un triple cordón de los temibles CRS. Los Campos Elíseos estaban hasta arriba de antifranquismo.

Recuerdo que me sangraban las llagas de los pies y que se me reventó una ampolla en mal sitio, justo al lado de los dedos. Llevábamos algunos más de dos semanas en la calle, sin parar ni un segundo. Habíamos machacado a coctelazos la terminal de Iberia junto al Arco de Triunfo, tanto que no volvió a abrir sus puertas nunca más. Creo que les metimos más de doce botellas, a eso de las seis de la madrugada. Habíamos realizado otras dos manifestaciones, estas más fuertes y selectivas, con la crême de la crême de los izquierdistas, Front Rouge, L'Humanité Rouge y los duros troskystas encabezados por Alain Krivine, que vino a ponerse a nuestras órdenes. Seremos la vanguardia, me dijo, con cierto orgullo, dándolo por hecho. Gracias, camarada, pero no. Iréis en retaguardia y nos ayudaréis a controlar a los reventadores, le contesté. Formaron delante, de 14 en fondo, todos con cascos, palos y con la cara tapada, marcando el paso y golpeando el suelo con sus botas militares sobre el terreno, más de 800, las filas cogidas por los brazos, coreando ce-n'est-q'un debut-continuons le-combat. Daban miedo. Pero salieron donde se les dijo y cumplieron su cometido como los mejores. A uno de los responsables de los prochinos le pusimos de mote monsieur d'accord, porque nos venía a preguntar lo que queríamos que hicieran y le contestábamos cualquier salvajada, entrad en el Consulado español y lo destrozáis, y él, impasible -¿cuántos?- y nosotros, con cincuenta bastará, y él -¿cuándo?- y nosotros ¿podéis mañana?, y él -d'accord. Y vaya si lo hicieron. También recuerdo el mitin en la Mutualité, donde a la compañera española que lo dio la compararon con la Pasionaria, y donde estuvo hasta el ex-ministro de la República Álvarez del Vayo.

Actividad frenética que culminó cuando, sobre las 4 de la madrugada, cargaron los CRS contra los trescientos que quedábamos rodeando la embajada. Debían tener ganas de irse a dormir. Les notaba desde poco antes nerviosos, pero no les ví venir. Tuvo que ser en la democrática Paris donde me dieran el único culatazo de mi larga carrera de comandos callejeros. Me dejaron un codo para el arrastre. Recuerdo que pensé, mientras nos perseguían por Trocadero, que era lo menos que les podía ofrecer a los chicos que esa noche vivían con horror la imminente llegada del alba.

(El dibujo, de la época, lo hizo en la clandestinidad el dibujante de cómics Florencio Clavé, ya fallecido)

me duelen las tripas

No sé qué me pasa, pero hoy estoy dolorido, y no creo que sea por conducir siete horas. Por el viaje estoy cansado, las piernas hinchadas y el culo como una tabla de planchar, y por eso también esta entrada será breve como el suspiro de amor de una virgen, pero no es eso lo que me duele de verdad. Os lo voy a decir en voz baja, al oído, para que no salga de España. Hoy me duele Público. Me emociona, me altera y me enerva su salida a la calle.

Quede bien claro que le deseo todo lo mejor del mundo en su dificil camino. Lo que me pasa es que sé que me he perdido participar en la mayor de las aventuras que le es dada en la vida a un periodista, y que era además mi último tren para ello. Sabed que lo he intentado, pero no ha sido posible. Imaginaos, el nacimiento de un diario, y además de izquierdas. Joder, ahí es nada. Pues va el hijoputa y pasa por mi lado sin detenerse, sin permitirme siquiera subir al estribo, como una carreta desbocada.

Lo confieso, y posiblemente no debiera, pero me jode. Y eso que siempre me decía Juan Villarín, el amigo periodista al que menciono de vez en cuando porque no puede contradecirme ya que se murió a sí mismo porque este mundo no le merecía, una frase de la que he hecho bandera desde hace tiempo: A los amigos, no les cuentes tus penas. Que les divierta su puta madre.

Pero hoy me sale el corazón por la boca y quiero deciros que percibo lo que os cuento como un fracaso personal. Lo digo para alegraros el día, no digáis.

Lo que pasa es que nací en Zaragoza, donde, cuando a alguien le preguntan si no tiene frío contesta: frío, pa qué, si no tengo chaqueta. Así que la consecuencia de este rato de terneza a corazón abierto no es otra que la persistente amenaza de proseguir con el hermoso trabajo que es para mí estar cada día con vosotros lo mejor que sepa y pueda (más aún si cabe) impasible el alemán, la cabeza alta, ese pecho que no haga arrugas, las doloridas tripas para adentro y el valor se me supone.

Coño, qué bestia es esto de escribir un blog.

lunes, 24 de septiembre de 2007

adieu, mon ami

He pensado, de siempre, que los mimos no se morían, que eran tan eternos como sus habilidades. De hecho, tengo la impresión de que no lo pensaba para alabar su arte ni por inmortalizar su trabajo, sino porque sospechaba que no podían ser seres vivos. Les miraba con los ojos más grandes que los pies, desde niño, las veces (pocas) que salían en la tele, o actuar en la Plaza Mayor de Madrid, o luego por las calles de París (después de beber mi copa diaria de aquel dorado champán del exilio), sobre todo entre los grupos de discusión, foros incipientes de los vientos del cambio que rebelaban nuestros muchos pelos de entonces, que se formaban frente a Notre-Dame al caer las tardes de verano. Recuerdo que había uno cuya rutina consistía en acoplarse tras cualquier transeúnte caminando igual que él, clonando su gesto, su mirada, sus ademanes hasta convertirse en una réplica exacta para la exasperación del copiado, a menudo no muy partidario de la broma. Lo que más me entusiasmaba era cuando, de golpe, "cambiaba de caballo" al cruzarse su huésped con otro viandante. Era como la rémora que se ajustaba al nuevo perfil, el camaleón mutante. Siempre me pareció arte popular en estado puro. Cuando evoco aquellas parodias todavía sonrío entre dientes y lo disfruto en la lejanía, por eso cuando he leído que acaba de fallecer Marcel Marceau, llevándose al otro barrio su sonrisa triste y su sombrero viejo, la flor marchita que lo coronaba, la cara blanca de asombro del viejo Bip, la camiseta marinera a rayas sobre su torso esquelético, su arte universal, su poso de ternura..., me temo que se haya ido con él la esencia de la aspiración más secreta de mi alma, que era mi sonrisa.

domingo, 23 de septiembre de 2007

a la calle, que ya es hora. Sale Público

Este miércoles 26 de septiembre sale a la calle y a la web el nuevo periódico llamado Público. Costará dos reales en papel y gratis en edición digital (www.publico.es) y su preparación y lanzamiento se han llevado con cierta discreción no exenta de secretismo, hasta el punto que éste que lo es recibió un correo de Nacho Escolar -¡el 17 de los corrientes!- con algo parecido a un tirón de orejas por haber desvelado lo que constituía, al parecer, asunto sensible. Decía: ¿De dónde has pillado el Powerpoint de Publiseis que has publicado en tu blog? Se suponía que era secreto. Por desgracia, a Nacho se le escapaba de entre los dedos su propia dirección comercial, que fue quien distribuyó el documento. De los caminos que transitó hasta caer en mis manos y las vuestras sólo hablaré en presencia de mi dentista.
La aparición de un nuevo diario de cobertura nacional y de advocación progresista es una buena noticia, creo yo. Para los blogueros y su entorno, la es aún mejor al ver que está dirigida por el autor de una de las páginas más visitadas, activas e influyentes de la globosfera española (www.escolar.net), que política la llevará Manuel Rico (www.periodismoincendiario.blogspot.com), internacional Iñigo Sáenz de Ugarte (www.guerraeterna.com) y participación el buen amigo de esta página Rafael Reig.
Como es lógico, la mejor información sobre el diario está ahora mismo en escolar.net donde, entre otras informaciones, Nacho responde a las preguntas de sus lectores enseñando las tripas del invento. Leed esta entrevista, que no tiene desperdicio.

Para los vagos, os copio aquí un par de respuestas que me parecen más reveladoras que mis palabras.
Chema: Aparte de Javier Ortiz, ¿tenéis también a Rafael Reig? ¿Quién más se incorpora a este nuevo proyecto?
Nacho Escolar: Rafael Reig no sólo se incorpora como columnista diario sino que es el redactor jefe de la sección de Participación, se ocupa de los lectores y de los columnistas. Y tenemos muchísimos más nombres: Antonio Orejudo, Isaac Rosa, Manolo Saco, Alberto Olmos, Julián Hernández, Enrique Meneses, José Antonio Labordeta, Espido Freire, Marta Zhein, Miguel Ángel Sabadell, Eva Orúe, Camilo José Cela Conde, Martín Casariego, Pere Villanova, Amador Fernández-Savater, Manuel Lozano Leyva, Carlo Frabetti, Magda Bandera, José María Bermúdez de Castro, Jesús Gómez, Miguel Delibes de Castro, Tonino, Juan Luis Cano, El Gran Wyoming…

JJ: ¿Tendréis algún cómic o sólo tiras en la sección “Opinión”?
Nacho Escolar: A diario, dibujarán tiras o chistes Mauro Entrialgo, Manel Fontdevila, Vergara y Santi Orúe. Y alguno más que estamos cerrando.

¡Ah! Destacar que Público no lleva editorial ni colorín de fin de semana.
Os dejo, que me voy a ver las amotos.

sábado, 22 de septiembre de 2007

las prendas no me duelen

En junio escribía yo aquí una cosa metiéndome con Pérez Reverte, o mejor dicho con una columna escrita de su puño y teclado, y le llamaba Pérez a secas, como para tomar distancias. El amigo Pedro de Paz, asiduo visitador de estas páginas, y sin embargo amigo, no se demostró excesivamente entusiasmado por mi celo hipercrítico, aunque sí debo reconocer que manifestó su inclinación por darme la razón en aquel caso en concreto. Bueno, el asunto es que don Pedro sabe que Pérez Reverte no es santo de mi devoción, más por aspectos peculiares de su personalidad y comportamiento público que por sus escritos, algunos de los cuales he leído con interés, los más con cierta indiferencia y otros sin llegar a acabarlos.

Pese a saberlo bien, y como es hombre de ley, don Pedro nos ha enviado el enlace de un artículo del citado escritor y académico, traído al hilo del que ayer vio la luz en esta bitácora. Le he leído con interés, del mismo modo que os invito a hacerlo, y debo decir (y aquí es donde se justifica el título de esta entrada porque no me duelen prendas por ello aunque sea incapaz de entender qué prendas pueden doler y cómo y cuánto) que me ha parecido interesante y dotado de una sensibilidad que percibo asaz acorde con la que por aquí se estila. Él centra su columna entre los familiares de los pescadores de Barbate (¿seguirá siendo de Franco?) y se pasma ante la actitud necia y vacua de la precaria de turno haciendo méritos en la tele de turno a costa de frivolizar con lo que no se juega. Algunas veces, viendo escenas similares, me asombro más y más del auto control y la bonhomía de nuestra gente, porque debo reconocer que, por menos de la mitad de lo que he visto hacer y decir a ignorantes indocumentados/as e insensibles de micro y cámara, a mí se me hubiera desatado mil veces la máquina de enviarles a hacer puños para hoces a coscorrones.

Del mismo modo que me reía en junio de los exabruptos de Pérez contra el reciclaje, debo hoy alabar la sensibilidad del señor Reverte frente a la pasmosa grosería que abunda tanto que invade la televisión española en su conjunto. ¡Qué cosa más cutre, pardiez!, diría con razón Alatriste, tal vez.

viernes, 21 de septiembre de 2007

requiem sentido

Tenía 23 años y acaba de morir. Ignoro si jugaba al fútbol o si le tiraban más los deportes de riesgo, salir al monte con su novia o jugar con sus sobrinillos, en el caso de que los tuviera, a la play-station. Se llamaba Javier Antelo y los periódicos no dicen, porque no les ha interesado saberlo, si esa novia con la que le gustaría ir de excursión esperaba un hijo. Al fin y al cabo, sólo era un currito. Aunque ha sido espectacular, su muerte no se retransmitió en directo por televisión. Nadie llevaba consigo una cámara para seguir diligentemente cómo Javier hacía su trabajo en la nueva línea del AVE a la altura de Cerceda, provincia de A Coruña. Nadie filmó cómo le aplastó una enorme grúa segando su vida.

Me aqueja una tristeza infinita cada vez que me entero de una noticia así. Si todas las muertes tienen su aquél, la de un chaval en plena efervescencia me parece especialmente atroz, sea obrero de la construcción o futbolista. Dicho y sentido lo cual puedo luego alegrarme porque, al menos con este chico, no tendremos que aguantar a los medios de comunicación con su grosero gorigori de la muerte del famoso, con su negocio habitual de lágrima y alcantarilla, compre usted el mejor epitafio, la llantina más conseguida, el homenaje ideal de la muerte, pero cómpreme a mí y no a este otro que no tiene ni la mitad de buenos sentimientos que mi periódico y apenas le dedica cinco páginas de mierda y no como nosotros que le ofrecemos nueve por el mismo precio, o todo el programa de mi tele y hablaremos en exclusiva con su madre y con sus vecinas y hasta con la prima hermana segunda del que fuera primer novio de la que iba a ser la madre de su primogénito porque la gente exige de sabé.

A Javier le enterrarán discretamente los suyos, temprano y a lo mejor llueve. Como no rezo, evocaré su tragedia con una sonrisa, que seguro le hará mejor compañía que una becaria preguntándole ante cámara a su madre: ¿qué sintió usted al conocer la noticia?

jueves, 20 de septiembre de 2007

dolor de cabeza

Estaba a punto de terminar una entrada preciosa, acerca de la aparición (de un día para otro) de todo un edificio frente a mis narices, aportando pruebas digitales como demostración de que mis neuronas no juegan todavía a las cuatro esquinas, cuando de pronto me he dado cuenta, al ir a currarme las ilustraciones, de que se ha quedado en casa el cable de descarga de la cámara. Mi gozo en un pozo. He valorado si, a pesar de todo, podía publicar el texto y aplazar la publicación de las fotografías para más adelante, pero he decidido que no os merecéis tal ejercicio de sadismo, así que, cuando vuelva, prometo ofreceros esa entrada en la plenitud en que fue concebida.

Me he quedado más colgado que un abrigo en agosto, así que me he puesto a cavilar y darle vueltas al tarro acerca de lo que podría ofreceros en su lugar. Tanto, que se me ha levantado un dolor de cabeza del nueve. ¿Sabíais que el dolor de cabeza es el problema de salud más frecuente en el mundo? Según un estudio reciente realizado por la compañía Nielsen entre una abundante muestra, el 42% de los encuestados reconoce un dolor similar al menos en las últimas cuatro semanas. Así que yo he cumplido por un rato.

Pensaba que el dolor, satisfecha su función, debería largarse a otra parte. Mas hete aquí que no, y permanece, y crece, se colma de matices, extiende sus ramificaciones visitando terrenos vírgenes cuya existencia desconocía, me cita, le embisto, me torea, se enquista en una arista, pasa a otra cuando menos lo espero, se burla de mí... Lo cierto es que el puñetero dolor me está jodiendo pero bien, aunque sospecho que nunca le llegaré ni a la suela del zapato, en cuanto a dolores, a mi sobrino Jorge, un auténtico experto en la materia, que hasta le sacan por la tele como uno de los líderes en el absurdo deporte de a quién le duele más. Tanto, que entre los dolientes han acabado montando una asociación con nombre de empresa de paquetería por avión, la AEPAC (Asociación Española de Pacientes con Cefalea), que acaba de inaugurar página web en la que te puedes enterar de lo de las inyecciones de botox en el coco y demás cosas superinteresantes para los profesionales de la reina de todas las pupas. La cefalea.
Que les vaya bonito y muy, muy suave, les deseo de corazón.

martes, 18 de septiembre de 2007

postrera referencia

No voy a seguir más por este registro, porque me da la sensación de que me estoy empeñando en fotografiarme el ombligo cada vez de más cerca. La imagen que acompaña estas líneas es la de la famosa página del Confidencial Digital motivo de los últimos dislates en forma de accesos multitudinarios, que hoy sobrepasarán, creo, los 1.650. Alguien comentó el otro día que esa era una de las grandes tragedias de esta blogosfera nuestra, que un medio tan sesgado y facha disponga y aproveche tanto poder de convocatoria. Luego, sus habituales derivan hacia aquí, y nos deben mirar como bichos raros. Ni uno solo ha dejado un mensaje. Entran a hurtadillas, como en casa ajena (en eso no se equivocan), me miran bajo los calzones y se van por donde han venido, impasible el ademán. Por mi parte, sólo me queda desear que un tan denso tráfico acerque hacia nosotros confundidos entre la masa curiosos de allí que curioseen también por aquí, y detener (pero ya) este arrebato que me está sacando de punto, como a los ciclistas hacer la goma. Por mi parte, juro solemnemente que no volveré a pasar hambre, Escarlata dixit, ni a hablar de este asunto nunca jamás salvo novedades importantes, y que me voy a castigar por haberos entretenido con esta judiada yéndome mañana a una playa nudista con mi prójima, que está más rica que comer con los dedos..., una bayonesa del Horno del Pozo.

lunes, 17 de septiembre de 2007

¿a qué se debe esta avalancha?

Pido solemnemente a los cientos de visitantes que se abalanzan en racimo sobre esta página de mis amores que se apiaden de mí y me escriban para contarme a qué se debe tan masivo aterrizaje. ¿Me ha recomendado Losantos? ¿He aparecido en el Times? Por favor, decidme algo que estoy en ascuas. ¡Ah! Y, ya que pasáis, no olvidéis recomendarme como mejor blog en español del año y volver cuando os apetezca. Seréis bienvenidos. Pasad y rebuscad por ahí, a ver si encontráis algo de vuestro gusto.

conductor bajo sospecha

Vengo de conducir un montón de horas, pero no os diré dónde he venido a parar, más que nada por mejorar mi vida sexual. Han sido más de seis, aclaro por si sirve de indicativo. Pero lo que os quería contar es que, durante todo ese tiempo, me he sentido un tipo sospechoso subido en un vehículo sospechoso. He dejado de contar las cámaras que me vigilaban después de pasar de cien. No podía llevar la cuenta y conducir a la vez. ¿Quién las ha instalado? O, mejor, ¿quién ha ordenado instalarlas? ¿Con qué fines? A mí nadie me ha comentado el proyecto de invadir mi espacio público, ni ha solicitado mi anuencia para hacerlo, ni mi acuerdo para gastar la millonada que les habrá costado esa mierda de cámaras. Porque, imagino, además de instalarlas y mantenerlas, con esos postes de a kilómetro, habrá alguien que las vea, alguien que las grabe, alguien que archive las cintas (por llamarlas así), alguien que extraiga los datos y que los codifique, alguien que los cruce con otros bancos de datos y alguien que extraiga conclusiones para contárselas a otro alguien. ¿Con qué objeto? Todo este tremendo montaje, ¿quién lo ha inventado, quién lo ha instalado y quien lo está controlando? Y, sobre todo, ¿para qué? Creo que tenemos todo el derecho a conocer las respuestas concretas a tantas preguntas (y, si me apuráis, a otras docenas que se me ocurren al respecto).

Al final, todas las preguntas que se nos ocurran vienen a concentrarse en una sola. ¿Quién ha permitido al Estado vigilar a los ciudadanos que le pagan? Empiezo a estar bastante harto.

PD.- ¿No os gustaría conocer nombre y apellidos del gilipollas que pone las limitaciones de velocidad en las circunvalaciones, pasado de 90-a-80-o-a-60 y luego a 80 otra vez sin solución de continuidad? De verdad, entran ganas de colgarle por los huevos de alguna de ellas, ¿no?

domingo, 16 de septiembre de 2007

más y mejor que uno mismo

A menudo me sucede que preparo un tema sobre el que quiero escribir algo y descubro que otro lo ha hecho ya, y encima que lo ha hecho mejor de lo que podría hacerlo yo. No cabrea, pero frustra un poco. Aunque, bien mirado, la ventaja (fruto de su esencia) que tienen los blogs es que mencionar lo que ha escrito alguien funciona, porque es de ley y porque forma parte del paisaje. Los blogueros somos en eso, creo yo, un poco menos personalistas que los del papel prensa. Eso aparte de lo mucho que todos nos apoyamos (y viceversa) en los comentarios de los lectores (por cierto, ayer sábado, 339 visitantes, autobombo al canto. ¿Qué os pasa? ¿Estáis locos o qué?). Y, si no, mirad en la entrada de ayer lo muchísimo que han contribuído los comentaristas a centrar y corregir alza y tiro hasta darle al asunto bakala en todo el bebe. Vamos, que somos cojonudos. No me beso porque no me llego.

Al tema, que ya apesta tanto prolegómeno. Deseaba yo centrarme en la tipología de los que se ha venido en llamar los neocon, los conservadores de nuevo cuño, aunque sospecho que se trata de un sello bastante menos nuevo de lo que incluso ellos mismos desean creerse. Pues va un clásico cyberhabitante, que responde al apodo de peperufo desde su blog La sombra de Aznar, y me lo borda, detallando una a una las características esenciales (que deben darse juntas, no tomadas de pocas en pocas, como el autor mismo advierte) que componen pensamiento, actitudes y comportamiento de los neo nacionalistas del XXI que pululan de cope en cope y de paso copan las élites del principal partido de la oposición.

Luego se me ocurrió hablar de las muchas concesiones que el Gobierno está haciendo a la enseñanza subvencionada en la asignatura de Educación para la Ciudadanía, y en casa de una Mercè Perelló, de la que leo a menudo su espléndido blog Opiniones, voy y me encuentro con que cita y reproduce un artículo impresionante, que suscribo de pe a pa y que publicó Juan José Tamayo en El País. Podéis repasarlo aquí.

A punto de quedarme sin argumentos que ofreceros, me volví hacia el recurrente asunto de la SGAE, que suele dar mucho juego, pero ya el inestimable Félix Soria, en su Im-Pulso, acababa de darle otra vuelta de tuerca adornándose además con una impagable página de El Jueves que también os recomiendo abrir.

Con el rabo entre las piernas, que es por donde suele estar, me temo, acudo ante vosotros hoy, en suspenso los deberes pero con todas estas cosas que contaros. Ya sé que son de otros. Pero no me negaréis que son de puta madre.

sábado, 15 de septiembre de 2007

bakala2

Incluso a sus seguidores y detractores les suena exagerado, pero él se afirma real. Tiene una página y los comentarios de sus entradas sobrepasan a menudo los trescientos. Dice llamarse Josu el makineto, vive en el barrio de los kristales (mierdas en argot), y escribe así: weno oi boi a ablaros de mi kompi el robekabecilla, mi mejon amigo de sebilla, porke antes de ayer koji el buga i me plante ayi kon la lorelai la sonika el mejillon el warren el karkara y el abel, a liarla un martes por la noche. lo ke pasa es ke aora tengo ke ir a la guardia cibil a declarar por un juicio de kuando pegamos un piñote a un peruano pa kitarle los piños de oro i empeñarlos en la kasa del tito, asin ke aluego bendre i os lo kontare. (sic).

Termina cada entrada con el tema que dice estar escuchando, entre los que destaco: DJ Arenke: Morcilla es la que me vas a comer, DJ Berberecho: Mi krema en tu jeta, DJ :Si ser nazi es delito, yo soy un delincuente (Extended Remix) y afirma que le entusiama Dj Maskaro: Mi novia es puta i su kulo lo disfruta.

Le da muy a menudo biográfica, lo que observando su vida resulta chocante, pero vomita su verdadera vena poética cuando habla de su hermano pequeño y muestra la foto de sus colegas del instituto, que es la primera con la que ilustro esta entrada. Repleto de ternura, dice de él lo siguiente: tamvien kiero decir algo mas de los posts esos ke poneis i es ke yo no soi para nada racista, soi ordenado es decir: los negros en afrika los moros en marruekos los judios en matusalen i asin. bueno mirar mi peñuki estos son los kolegas del insti de mi ermano menor el sete, jeje ke wapo ai toda esa peñuki kon el brazo derecho arriva.

La verdad es que, donde el chaval riza el rizo, es en el pie de la foto de un grupo de sus amigas, que también os pongo para que no perdáis detalle: AFOTOS DE LAS CHORVAS. ESA PEÑAAAAAAAAAAA US TRAIGO UNA AFOTO DE LAS PABUKAS DE MI PANDI. MIRAR. OS DIGO DE IZKIERDA A DERECHA ARRIBA: LA MORLAKI, LA CHENIFER, LA YESI, LA KOKOCHAS I LA SONIKA (KE WENA TA). ABAJO: LA LORELAI I LA MONIKINKI. Me muero por conocerlas.

¿Que a qué viene esta entrada? Al hecho incuestionable de que no sólo están aquí sino que son parte de nuestra sociedad o, peor aún, que suman más del sesenta por ciento de los chavales de nuestros institutos. Son los bakalas, queridos, esos pequeños monstruos que estamos consiguiendo forjar desde la endeblez de nuestros valores, la permisividad confundida con libertad, la educación sin sombra de responsabilidades, la blandura inherente a la falta de criterios válidos de conducta, las leyes idiotas y, en general, desde la falta de responsabilidad social que estamos desarrollando nosotros, sus mayores, aquí y ahora. Mientras tanto, ellos, al margen de todo lo que consideramos España, enfrente de todo lo que creemos comprender que pasa en nuestro país, campan a su antojo haciendo de la idiotez virtud y preparándonos a conciencia un futuro de aúpa.

Lo pongo, pues, sólo para que dejemos de mirar para otro lado.

Nota: le he querido pasar el corrector ortográfico y se ha vuelto loco.

viernes, 14 de septiembre de 2007

nace un nuevo diario

Está todo el mundo excitado por saber algo de un nuevo periódico que está a punto de ver la luz. Un angel me acaba de hacer llegar desde el mismísimo cielo esta presentación en power point que me apresuro a colgar por el procedimiento de urgencia para que le echéis una ojeada, ya que sé que todo el personal anda revolucionado con la feliz noticia de este natalicio. Hablaremos más de este apasionante proyecto, pero ahora lo importante es que podáis ver de qué va.

jueves, 13 de septiembre de 2007

vaaaaale

Vale, de acuerdo, me he pasado varias pedanías con el titular anterior, pero es que el tema empezaba asín*... La verdad es que al leerlo te crujen los cimientos, pero luego piensas: si puede contarlo, será que no ha sido nada...

Bueno, al turrón. Os tengo que confesar que tengo un alter ego. Como yo, pero en bajito. El tío dibuja que es un primor, toca el bajo y además, cuando anochece, en el particular patio de su casa hozan los jabalíes. Así que, como no podía ser menos, nos llevamos bien los dos, burlando de esta manera la esquizofrenia, principal razón por la que estamos trabajando juntos; yo, la letra y él, la música. No sé (perdón, no sabemos) muy bien para qué, o mejor, con qué objetivos concretos, porque con el paraqué de divertirnos bastaría, pero lo estamos haciendo y amenazamos con seguir practicándolo hasta la saciedad, propia o ajena. El resultado es de chiste. A veces. Otras, es la tira. Os lo pensamos enseñar en breve, colgándolo aquí, bajo el especial epígrafe de rHumor.es, que a esta parte del nos le encanta.

Es también una manera de agradecer vuestra pertinaz presencia y continuo seguimiento, a modo de yo te rasco la espalda a ti. Si quieres rascármela a mí (nos), una buena manera sería mediante comentarios cruentos, o no, y otra, que ya estáis practicando eficazmente, proponiendo el malaleche para los premios esos. He(mos) dicho.

*Asín: (De así, con la n de otras partículas). 1. adv. m. vulg. así. Real Academia Española © Todos los derechos reservados.
Pie de foto: Mi alterego tocando el bajo. Como véis, el micrófono le resulta inaccesible.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

me he abierto la cabeza

Me acabo de abrir la cabeza para mirar dentro, no vaya a ser que esté equivocado. Lo he hecho buscando certificar unos estudios neurobiológicos cuyos resultados encontré entre las páginas de un diario virtual, porque estoy vitalmente interesado en comprender a qué debo que mi vida se desarrolle como lo hace, radicalmente independiente de mi voluntad y entendimiento.

No penéis, lo he hecho con exquisito cuidado y con un escalpelo que podría cortar en el aire la vergüenza de Federico Jiménez caso de que la tuviera y de que alguien se la encontrara y me la pudiera poner a tiro. Así que, de tan afilado, no duele. Vamos, ni me he despeinado, aunque, eso sí, la raya ha cambiado de lado por culpa de este mal pulso mío que me quedó de cuando me pillé el brazo en la imprenta.

No os vais a creer todo lo que he encontrado mientras rebuscaba por los rincones de mi cerebro, sobre todo en el rincón más recóndito que es donde se atesoran los recuerdos escondidos. Lo que pasa es que no me atrevo a contároslos, porque yo sí que tengo una vergüenza conocida a cuyo lado duermo. Pero..., ¡hay cada cosa!... He visto también, de pasada, alguna envidia que no ejerce (hasta me ha parecido distinguir la que me provoca un tal David que tiene una página sublime pero que nació en 1991, el jodío), unos cuantos deseos insatisfechos, algo antiguos ya, camuflados alrededor de la glándula pineal, la reliquia de lo que en otros tiempos fuera un rápido reflejo (aunque pensaba que se solían esconder en la mismísima médula espinal, qué error de la ciencia), e incluso he percibido cómo pasaba por allí el rastro de una canción nonata que ya ni recordaba, a caballito de lo que me ha parecido una musa coja.

Hay más cosas en mi cabeza -os lo aseguro- aunque evitaré una relación exhaustiva, pero lamento confesar que no he hallado ni rastro del músculo de tolerar la ambigüedad y el conflicto que han hecho de mí, por haberme tocado en suerte, un genuino progresista en vez de un cabrón reaccionario. ¡Qué decepción! Y yo que pretendía echar algunos balones fuera... ¡Qué le voy a hacer!

¡Ha, sí! Ahora tendré que ir a casa de la vicepresidenta para que me lo cosa con la máquina de zurcir desavenencias o con la de remendar exabruptos, la que ella prefiera. A mí qué más me da.

de victoria en victoria

No terminaré la frase, porque lo de hasta la derrota final suena pesimista, pero hoy estoy contento en lo que a esta página se refiere. Gracias a los desvelos de un amigo de esta cyberia, don Rafael G. Almazán, quien ha conseguido, no sin esfuerzo, desasnarme un poco más, he podido incluir en la columna de la izquierda de este blog un elemento que me parece interesante y que lleva por nombre Feevy. He titulado el resultado lo que comenta mi gente, quizá en un alarde de pretenciosidad (me refiero, desde luego, a llamar mi gente a algunos a los que no tengo el gusto de conocer en directo, con los que exclusivamente la lectura de sus páginas me ha ido enganchando a modo de relación drogodependiente), pero lo importante es que a través de ese juguete podéis disfrutar con un sólo golpe de ratón, o ratonazo, de las entradas que más me vayan gustando de todas las que visito. Es mi manera de agradecerles a los autores sus desvelos y de reconocer su trabajo, del mismo modo que la vuestra está siendo proponerme a lo de los premios, que ya lleváis unos cuantos apoyos que agradezco en lo que valen y que me gustaría celebrar con una buena ración compartida de cañas, con lo que arañan, cuando se tercie.

martes, 11 de septiembre de 2007

vamos de premio

Acabo de inscribir este blog de mis amores en el premio internacional The BOBs - Best Of The Blogs, en la categoría de Mejor weblog en español. Para saber lo que son estos premios, su mecánica y calendario, lo mejor es que miréis en este enlace. No tenía ni idea de que estos galardones existieran, y me gustaría comprobar si lo que hago gusta en general lo suficiente, que ya sé que a vosotros sí, con matices. Ganar..., eso ya es caso aparte, aunque un viajecito a Berlín a recoger un cojoportátil no diré yo que lo rechazara, o te lo mandan por correo, que no me acuerdo.

Leyendo las bases, que son sencillitas, entiendo que hasta finales de mes podéis inscribir los blogs que queráis, así que ánimo y manos a la obra. También leo que: Está permitido proponer varias veces un mismo weblog. El jurado puede rastrear las veces que haya sido propuesto un weblog, lo que incide en su nominación, aunque este no es un criterio decisivo. Así que, si os apetece apuntalar la candidatura de este blog lo podéis hacer en este santo lugar, o buscar directamente la página de malablancayenbotella, mirar abajo de la página, donde pone lo de Proponer este blog para..., marcando la casilla apropiada y enviándolo luego. Si no os apetece, odiáis los premios, pensáis que tengo mucho morro por pedirlo, pasáis del tema o, sencillamente, no os da la gana, pues no lo hacéis y santas pascuas. Y no sigo, que al final me pareceré al del chiste que, cuando llega por fin a la casa, le grita al que le abre la puerta que se meta el gato por el culo.

Más adelante, si fuera uno de los seleccionados, ya solicitaré vuestro voto. Si no es así, pues disfrutaremos juntos por haber participado de puntillas en esta aventura tan competitiva y tal.

suicidios

Uno cada tres segundos, 3.000 al día, 1.100.000 al año. No es lo que gano. Son las cifras de suicidios en el mundo, al menos las que maneja la OMS. Aunque, si hablamos de intentos de quitarse de en medio, tenemos que multiplicar por 20 estas cantidades, hasta el escalofrío. No sabía que hubiera tantos valientes a mi alrededor. No sabía que hubiera tantos cobardes tampoco. Para más datos, podéis enlazar con mi fuente, porque yo desde ahora mismo tiro por otro lado.

Siempre me he preguntado, inquieto, no tanto por las causas ni las razones que esgrimen los suicidas para dar el gran paso, sino por el estado de enajenación imprescindible para darlo. Por cómo se alcanza, cómo se madura, cómo se decide y, sobre todo, por cómo se ejecuta llegado el momento. Hasta parece que un vecino mío ha hecho una película sobre ello donde trabaja Tejero, el de un poquito de por favor. Sobre todo en un mundo (hablo del que conozco) en el que la aceptación de la muerte como reverso inevitable de la vida suele brillar por su ausencia como rara avis. Un mundo que levanta tan a menudo la intrascendencia como bandera, el mundo que ejerce, pero que no acepta, la levedad del ser.

No desconozco, repito, las razones que, objetivamente, te conducirían a quitarte de fumar. Las hay a patadas, pero se resumen en una: el ya vale. Un hasta aquí hemos llegado que nuestro inconsciente teclea con insistencia en la puerta del consciente, informándole sobre la conclusión definitiva, la coda. Esto no va a cambiar, esto va a seguir así siempre, no hay solución para ello, lo mejor es no estar cuando vuelva a ocurrir...

Lo que pasa es que, hasta en eso, la crispación o la enajenación no son buenas consejeras. Basta con mirar los intentos fallidos para comprender que los éxitos en esta materia resultan ser, en verdad, los mayores fracasos. En la cárcel de Carabanchel, al hilo del post anterior, un chaval se arrojó desde la cuarta planta al centro de la galería porque su enamorado estaba viendo la tele de la mano de otro. Tomó su decisión en un momento de desesperación, pero no se mató. Era patético verle pasear, meses después, por los mismos lugares, coqueteando con otro desde su silla de ruedas.

lunes, 10 de septiembre de 2007

me acuerdo de Chicho

Pensar en mayo del 68 me ha hecho acordarme de Chicho. Tal vez, también el hecho incontestable de que las cosas laborales no me van bien, y su reacción subsiguiente de melancolía, haya contribuido a este peligroso ataque de nostalgia.

La primera vez que le vi fue en su casa. No recuerdo las circunstancias, pero sí la naturalidad con que nos relataba la muerte de su hijo en una playa romana mientras adormecía a una bebesa entre sus brazos y liaba un peta con no sé qué mano libre. Hablaba sin parar, con su voz aguda y sensible, emocionado por la vida a cada instante. Recuerdo que yo le miraba asombrado de su verborrea cuando, de repente, se calló de golpe mientras una sonrisa profunda iluminaba su rostro. Los presentes nos quedamos un tanto perplejos y él, al darse cuenta, se explicó: -¡Qué calorcito tan rico!-, dijo mientras besaba la tripa de la niña que acunaba. -Se ha meado-, añadió.

Seguimos viéndonos en la cosa revolucionaria, donde aparecía a veces en los escenarios forzosos de cualquier Escuela o Facultad con su gallo negro a cuestas, o su definitiva copla urgente "un aviso a los cantores, déjenlo para otro día, que parece que allí vienen coches de la policía".

Nos encontramos luego en la cárcel de Carabanchel. Por allí andaba Raúl, mi compañero de celda, a quien después encontré varias veces por la calle, con su cuidado aspecto entre espía y fontanero, y Pepe Arrastia, que se había dejado un ojo en París cuando un flic decidió devolverle un adoquín venenoso de los que les tiraban algunos decepcionados tras comprobar que debajo del pavés no había más que alquitrán. También Sabino Arana, creo que nieto del genuino y Xabier Bareño, de cuando ETA nos parecía un modelo revolucionario aunque tuvieran que recibir urgentes clases de euskera (entonces no se decía euskara, vete a saber por qué) porque casi ninguno lo hablaba. El alma de la fiesta era siempre Chicho, con el que nos juntábamos a cantar y a hacer chistes, absolutamente indiferente al sentimiento trágico. Me acuerdo de que en una de aquellas celdas empezó a cantarme una canción de salido que andaba pariendo. Decía que "aquí en tu cuarto y solos, ya no me aguanto, por mi parte diría casi otro tanto, pues quítate la falda, blusa y sostén y ven que me aceleras a más de cien".

Voy a poner una canción suya que os permitirá, a quienes no le conozcáis, escuchar a uno de los escasos genios del tardofranquismo y la transición, víctima de la mediocridad. Silencio y respeto, que canta Chicho Sánchez Ferlosio.

domingo, 9 de septiembre de 2007

¿jueces o enriqueces?

El otro día, pasando junto a la Facultad de Derecho de la Autónoma de Madrid, vi una pintada que me enajenó el alma. Era la que presta su título a esta entrada a vuelapluma. Decía, simplemente, ¿jueces o enriqueces? Me faltaron reflejos para detener el coche y hacerle una foto. No juro que no lo haga cualquier día, porque el texto no para de darme la lata repitiéndose en mi cabeza como un pepino mental.

¿Que por qué me llama tanto la atención la frasecita? Pues porque antes de verla había estado visitando por dentro la citada Facultad y, salvo algunos contados díscolos a los que vi fumando por los pasillos, contraviniendo la prohibición, aquello era más aséptico que el quirófano de un hospital militar. Ni carteles, ni proclamas, ni pasiones desbocadas, ni bandadas de heterodoxos debatiendo por las esquinas..., tan sólo por doquier alumnos aplicados preparando los exámenes de septiembre, hablando bajito, sucursales de CajaMadrid y de Viajes El Corte Inglés, gafotas repoblando la biblioteca o, como mucho, algún grupete comentando a las puertas del bar los fichajes del Madrid y fumando al aire libre, ahí donde sí está permitido.

No sé, tal vez cuando empiece el curso la cosa cambie de signo, espero, aunque lo que vi me hizo sentir que la gente joven de ahora es muy diferente de la de entonces y eso me condujo a un pensamiento profundamente pesimista. Si los que ahora mandan, lo que ostentan el poder en el mundo, son los que se educaron para la vida en Berkeley, en Nanterre y La Sorbona, aquellos que pusieron en solfa la democracia burguesa, los que pintarrajearon Paris buscando la playa bajo los adoquines con los que construían las barricadas y aterrorizaban a los CRS, los que anunciaban a los cuatro vientos que un pensamiento que se estanca es un pensamiento que se pudre, y cosas así, si esos son los que ahora nos dirigen..., ¿qué tipo de dirigentes saldrá de estas acomodadas generaciones, sin un ápice de rebeldía ni asomo de ingenio?

Tal vez la salvación pueda llegar de la mano del que, con humor críptico pero mensaje ambiguo, escribiera la pintada que me trae a mal traer.

sábado, 8 de septiembre de 2007

pues sí que iba

Estaba yo la mar de orgulloso de haberlo conseguido, me refiero a la entrada anterior, claro, cuando leí el comentario de un avispado lector a través del cual deduje que lo que yo consideraba un avance era tan sólo una chorradica más simple que el mecanismo de una cantimplora (creo que ya dije lo del botijo en otra ocasión). No es que no agradezca su intención a quienes me ayudan a depositar y mantener ambos pies en el suelo, faltaría más, y hablo en serio cuando lo digo, pero me deja un poco a la altura del serrín asomarme al insondable pozo de mi ignorancia en la materia. De verdad, si hay una cosa que me admira de los meses que ya dura esta aventura mía en cyberia (¡cómo me gusta este nombre para la red hispana, coño!, aunque también me hayan desengañado de lo que consideraba mi personal autoría atribuyéndosela a un programa televisivo que jamás presencié, lo juro por Tutatis) es precisamente la naturalidad con que he ido solucionando los problemas cotidianos de lo que llaman postear, a medida que estos se me iban planteando, sin ningún conocimiento previo de las técnicas o mecánicas al uso. Sirva lo dicho no tanto como autobombo y besitos en la tripa como para animaros a todos vosotros, o a aquellos de entre vosotros que todavía no lo hayan intentado y crean que tienen algo interesante, divertido, particular o anecdótico que decir a los demás, a iniciar una aventura bloguera de este jaez, o no, que tal cosa depende únicamente de la voluntad y condiciones de cada cual.
Hasta donde yo alcanzo, que no es decir demasiado, además de su buenas dosis de trabajo y autocrítica, mantener una página con el esfuerzo diario ofrece también satisfacciones sin cuento, entre las que son esenciales vuestras visitas (más de cien al día por aquí, leche, casi 25.000 en total, cuánto honor) y comentarios, sin los que la soledad del autor resaltaría tanto como un tranvía en la Gran Vía de Madrid.
Seguro que cuelgo más temas de Luthiers, y también intentaré poneros música en cuanto me aclare. Juraría que también está tirado.

(Foto: Las calles de Alcalá / Gran Vía en 1905)

viernes, 7 de septiembre de 2007

a ver si va o no va

Me ha aparecido en la plantilla de este blog, esa procelosa cocina desde la que aliño y condimento cuanto os sirvo luego, la posibilidad de enganchar en la página vídeos. La verdad, no sé si funciona o no, pero me fascina la posibilidad de poder poner uno, o varios, así que voy a intentarlo.
Una advertencia: salga lo que salga, no tocaré nada del primer resultado obtenido, así que es hasta probable que no se vea un caraho porque la primera intentona resulte un contundente fracaso. Como soy como soy (parece una reiteración, y lo es, pero no en sentido lato), no me importará que seáis testigos de mi incapacidad (que no será la única que descubráis, me temo) ya que, al fin y al cabo, sois de confianza. Uno no se despelota a diario ante desconocidos, porque es sabido que eso no estaría bien. Así que, si me desnudo, es que sois de casa, o al menos conocidos (línea lógica que he desarrollado mientras descubría que el talento es tan evanescente como el rigor, su imprescindible cómplice).
Sospecho que me estoy enrollando porque me da cierto rubor apretar la tecla y que lo que se publique sea un desaguisado. Sería una lástima porque, para esta inauguración, me he bajado del yotuve un tema de Los Luthiers, ese grupo genial que certifica la existencia en Argentina, léase el mundo, de vida inteligente más allá de los informativos de la tele, y me fastidiaría que no pudiérais disfrutarlo a mi costa. Otrosí os anuncio que, si esta experiencia se saldara en fracaso, soy tozudo en mis intentos, como buen aragonés, y seguiré intentándolo hasta la derrota final o el éxito sin precedentes. Lo que ignoro si es para vosotros buena o mala noticia. O ni siquiera noticia. Allá va.

jueves, 6 de septiembre de 2007

hecho polvo

¡¡Uff!! Estoy pal arrastre. Ida y vuelta Madrid-Logroño en el día, reunión a matacaballo, comida (siguen sirviéndote una menestra de verduras como no hay dos) y otra vez al coche. Menos mal que JR calza un vehículo de los que pueden llamarse alta gama, aunque no acabo de hacerme con los mandos del aire acondicionado. En los trayectos he comprobado de nuevo lo que ya había leído por ahí: que el personal anda como grillado, a toda pastilla, que la gente atropella a los que circulamos con cierta tranquilidad (ahora, que yo antes era de los que volaban bajo), que lo de la serpiente multicolor era una metáfora por manida no menos acertada, que La Rioja es un monumento a la fertilidad de la tierra y que los guardias sólo aparecen cuando menos los necesitas. La carretera, bien, gracias, si salvamos un tramo de autopista en proceso de asfaltado. Por la mañana, al salir, la M30 era un río, el genuino hervidero de tráfico disciplinado y veloz, a las seis y media de la mañana. Las calles y carreteras repletas de vehículos desplazándose con la terca obsesión del hormiguero me han parecido fragmentos de la nervadura laboral de nuestro país. Nervios silenciosos, eficaces, poderosos que surcan el tejido laboral sobre el que se asienta la evolución de nuestro entramado social. Pedazos de realidad. Lo demás, palabras.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

el corazón manda más

Acaba de ocurrir en el mundo, vaya usted a saber dónde. No quiero documentarme más porque estoy vago, porque no soy presuntuoso y porque los datos que puedo esgrimir de memoria me parecen suficientes. Además, seguro que lo habéis leído por algún lado. Fue en un congreso de Cardiología. Nada más y nada menos que 25.000 cardiólogos reunidos en aquelarre, dispuestos a presentar ante sus colegas lo más reciente de sus hallazgos, la crema de las investigaciones mundiales de última generación en asuntos del corazón, que son los que les aglutinan profesionalmente. Todos viven del músculo rey, en suma. Sospecho que, además, viven bien. Entre ellos, cabe suponer, lo más florido y granado del oficio, los cabezas de serie, los cerebritos de una profesión tan elitista como bien considerada. Entonces, en mitad de la cosa, va y a una doctora especialista, joven por más señas (creo recordar que rondaba los 34, no me hagáis mucho caso que ya sabéis que hablo de memoria y a menudo el alemán me larga un viaje), decía, va y le da un infarto, como si fuera una mortal cualquiera. Diréis, no hay mejor sitio para que te dé, ya puestos a ello. Yo pensé lo mismo, pero se me torció el gesto al seguir leyendo y enterarme de que no pudieron salvar su vida. Se les fue de entre las cincuenta mil manos expertas puestas a ayudar, a pesar de los venticinco mil experimentados colegas que quisieron aplicar, y de hecho parece que aplicaron, los más avanzados remedios imaginables para el caso. ¡Vaya faena! Se les largó a mejor vida dejándoles con un palmo de narices, que ya son palmos, en una especie de alegato final de cruel eficacia frente al corporativismo. Le hizo a la profesión un flaco favor, sospecho, con esa imprevisible salida de pata de banco. Desde ahora, ninguno de los que conozcan la noticia podrá escapar de la cruda paradoja que encierra, que no es otra que el corazón, esté donde esté, en presencia de quien esté, hace siempre lo que le sale de las coronarias.

martes, 4 de septiembre de 2007

enhorabuena, Alberto

A mi amigo Alberto Iglesias le han dado uno de los premios que más reconocen su gran mérito. Se lo han dado los del cine patrio, que de lo suyo entienden aunque sigan sin colocar ni una película entre las veinticinco más vistas del año en España. (Por cierto, pensaba yo el otro día que la Academia debería gastarse sus buenos dineros en hacer una peli española pero promocionarla y venderla en España como si fuera yanqui, con los actores, técnicos con seudónimos norteamericanos, a ver qué pasa). El caso es que se me está convirtiendo en uno de los músicos más galardonados de este país que siempre ha tenido oreja más que oído, con su nominación a los calvos del año pasado y todo incluida, que hay nominaciones y nominaciones. Flamante Premio Nacional de Cinematografía, el bueno de Alberto.

Recuerdo haber pasado, hace ya años, algunas tardes en su casa, allá por las cercanías del aire puro serrano, en su estudio semienterrado y repleto de las últimas tecnologías de self-made-man, con los ventanales apaisados casi a ras del suelo de los humanos, escuchando cómo ante mí tomaba carta de naturaleza su especial sensibilidad de compositor, esa que le hace estar presente en las películas como si ya fuera desde antes parte de ellas. También recuerdo haberle admirado por ello, jardinero fiel de amistades a largo plazo.

Enhorabuena, don Alberto.

lunes, 3 de septiembre de 2007

más y mejor chunda, chunda

De siempre es sabido que es bueno tener amigos hasta en el infierno. En este caso, amigas, ya que Némesis era hembra, aunque no se sabe muy bien de qué especie porque adoraba mutar en distintas animalas para cabrear y encelar a Zeus hasta que el jodío la pilló disfrazada de gansa y se lo hizo con ella en plan cisne, follaje sin el cuál nos habríamos perdido pasajes mitológicos de enjundia ya que del huevo producto del ardoroso aquitepillo vino a nacer Helena, la que luego fuera de Troya a mayor gloria de Brad Pitt. Bueno, disgresiones al margen, una lectora habitual que se apoda Némesis ha dejado en esta página, respecto al himno nacional, un contacto espléndido que se me había pasado por alto, y eso que aquí lo único que suelo leer del Confidencial es precisamente la columna semanal de Incitatus, no por caballo o cónsul menos acertado y agudo, con las tres ilustraciones habituales de la mano de mago de Cebrián. El caso es que Némesis me hizo reparar en una columna inestimable del citado Incitatus que lleva por título Cantemos juntos un himno de amor, lo que le agradezco de corazón, en la que cuenta parte de la historia del manido Himno de granaderos, para pífanos y tambor, y desarrolla después una divertida tesis acerca de las palabras que podrían utilizarse en la actual España para ponerle letra, o mejor sobre las que no podrían usarse, que son más. A ojo de buen cubero, se le ocurren al caballo de Calígula: "España, unidad, historia, patria, concordia, todos, nosotros, rey, república, Constitución, lealtad, sangre, pueblo, democracia o hermandad. Todo eso es peligrosísimo. La palabra consenso se desecha también por antigua y carente ya de significado real. Armonía es cursi. Progreso, que aparece en tantos himnos latinoamericanos, sería inmediatamente tachada por el PP y por el cardenal Rouco Varela; este último vetaría también alegría o amor si no hay alusión explícita a Dios, y libertad en cualquier caso". Tras una divertida diatriba sobre si nos acabaríamos poniendo de acuerdo con la palabra aquí, concluye el autor que la única letra plausible para el himno nacional sería la compuesta por el nombre de todos los equipos de fútbol de nuestro país.

¿Y si probamos con botijo, aceituna, vino, la española cuando besa..., y esas cosas tan patrias?

domingo, 2 de septiembre de 2007

chunda, chunda...

Me acabo de enterar y casi no me lo acababa de creer. Ahora que andan los unos y los otros con lo de ponerle letra a la Marcha Real o Marcha de Granaderos, que hasta la vuelta del de Riego pasa por ser el himno nacional, me informo de que fue de propiedad privada hasta octubre de 1997.

Coño, años que parecieron siglos cantándolo de prestado, generándole derechos de autor a una familia, al parecer los Pérez Cascos, cuán larga resulta la mano de la SGAE, hasta que el Estado compró sus derechos de autor y de explotación por la nada módica (y menos patriótica) cantidad de 130 millones de las antiguas pesetas.

Ahí es nada imaginar que en mitad de una de aquellas ceremonias fásticas que acostumbraba a celebrar el franquismo en una plaza cualquiera, más de Oriente que de Occidente, con sus boinas rojas, sus camisas azules, su letra de Pemán, sus correajes, sus gafas rayban de espejo para que no se viera llorar los ojos desbordados de pasión patria, sus brazos enhiestos al Franco, Franco, sus legionarios, su impasible el ademán, sus camisas viejas, sus ancianos de bigotillo recortado, sus cachorros de Cristo Rey y sus empingorotadas damas-damas de azabache y oro, y eso..., imaginad, decía, que en mitad de tanto fervor guerrero llega el señor de Autores con su papela y pregunta aquello de -A ver, ¿quién es el organizador de todo esto?- para que le rellenen el parte, amenazando sin empacho a Girón con prohibirle los siguientes chiringuitos si no se retrataba a tanto la pieza.

Joder, yo es que me parto. Los himnos ya no eran lo que solían, desde luego.

(Esta entrada proviene de la lectura de un delicioso post publicado por mi amigo Santiago Miró en su página Negro sobre blanco, extraída la idea central de un sucedido suyo digno de Buñuel o de Berlanga, cuya lectura y disfrute os recomiendo encarecidamente, e incluye también algunos datos obtenidos de la Wikipedia).

sábado, 1 de septiembre de 2007

os amo (¡joder!, qué cursi)

Tras el día de ayer, que era como el de la madre cuando eres madre, imagino, pero en cyberia, le queda a uno cierta laxitud resacosa inflada hasta el estallido de un ego pletórico por tantos comentarios, tan buenos deseos, alabanzas e incluso profusas aunque confusas, por no concretadas, promesas de amor eterno. Si me lo creyera todo, estaría por las nubes tirándole los tejos a alguna querubina a la que levantaría de soslayo las faldas con el fin de comprobar o bien que no me estaba dando gato por liebre o cuál y cómo es en realidad el sexo de los ángeles. (Como inciso os confesaré que siempre he sospechado que los ángeles, de tenerlo, deben disponer de ambos dos sexos, hermafroditas de pene y vagina, -y digo pene porque polla, lo que se dice polla, no creo que dispongan, qué ordinariez-, vamos, que tienen los bajos como una especie de supermercado, sírvase de lo que prefiera...).

Por suerte, no me lo creo del todo, aunque sí lo agradezco profundamente, porque la radical soledad del bloguero necesita de este preciado alimento, que tanto gratifica su silencioso esfuerzo diario, para sobrevivir.

Entre las descripciones de esta página y hasta de su escribidor, no me resisto a reproduciros un par de las que más me han gustado a riesgo de parecer inmodesto, eventualidad que asumo, por cierta, y salga el sol por ande quiera.

Gabriel Jaraba dixit, aunque tiene un mérito relativo porque es amigo: Pues eso, malaleche. Antonio Piera es periodista, diseñador y artista. Es un representante de una generación que luchó contra el franquismo tanto de cara como desde la clandestinidad. A los niñatos que ahora reconvienen a los de su generación por contar batallitas les puede responder que la cárcel y el exilio no son historias para explicar. Por eso muestra en su blog el ácido humor crítico que siempre le ha caracterizado y sigue siendo un antifascista. Aunque, en verdad, yo prefiero quedarme con su reflexión, bueno, tomarla prestada, acerca de la auténtica naturaleza de la celebración de ayer: los blogs son la punta de lanza de la alfabetización digital. Llamar así a la promoción del uso de internet no es una exageración; alfabetización es igual a liberación y democratización. La alfabetización digital es un imperativo democrático y revolucionario hoy, cuando las multinacionales de la comunicación se alían con los grandes poderes para empujar al mundo por senderos de pérdida de libertades y de guerra (véase cómo ha surgido finalmente el verdadero rostro de Aznar: empleado de Murdoch, es decir, al servicio del dinero y el poder y no al servicio de los ciudadanos). Promover los blogs, el uso de internet, de la web 2.0 es poner en las manos de la gente armas para interactuar, para asociarse, para enriquecerse mutuamente, para romper el aislamiento, para recuperar la ilusión y para volver a la acción.

En La Tertulia, davox4, a quien no tengo el gusto, escribe de nos: adicción; eso es lo que me causa este blog en el que la naturalidad, la ironía y la experiencia se mezclan, dando a luz un sitio muy especial. En serio, una maravilla. Por cierto, a los que no lo hayáis pillado: ¡mala leche!

También ha servido lo de ayer para comprobar que Beta es tímida, cosa que me da mucha y sana risa, o que a don Rafael y a don Pedro les gustan más las cañas que comer con los dedos.

Un día de estos...