viernes, 19 de enero de 2007

Cuidao

Me cuentan que la Guardia Civil está distribuyendo una alerta acerca de un método que cada vez se usa más para distraerte el vehículo. La cosa va, con variaciones, como os cuento: los cacos pegan un papel en el cristal trasero de su objetivo. Normalmente, el conductor no lo ve de primeras, se sube al coche, mete la llave, a veces hasta lo arranca, y va a salir cuando se fija en que no ve nada por el retrovisor interior. Cabreado, se suelta el cinturón, se baja del vehículo cagándose en todo lo que se menea, se va hasta la parte trasera a quitar el molesto papelito..., momento en que el caco, o los cacos, con empujón al prójimo o sin él, se suben y se largan con el semoviente ajeno dejando a su propietario con dos palmos de narices.
Lo peor es que, al parecer, el seguro no admite la denuncia por sustracción con llaves y todo, y además se suelen llevar tu bolso o tu cartera como valor añadido.
Y no hablemos de la cara que se te queda...
La contramedida, si uno no desea enfrentamientos: arrancas con el dichoso papelito puesto y te paras lejos a quitarlo. Al loro, que el personal se lo curra.